Una aparición sorpresiva en pleno centro
Sin anuncios previos, los cuatro integrantes de U2 se instalaron sobre el techo de un autobús escolar grafiteado por el artista mexicano Chavis Mármol y ejecutaron en vivo “Street of Dreams” ante los peatones que circulaban por una de las plazas más emblemáticas del centro histórico de la capital mexicana. La banda difundió el video de la grabación en sus redes sociales con el mensaje: “Tomé un autobús en Ciudad de México, destino: Calle de los Sueños”.
La escena remite directamente a uno de los antecedentes más célebres de la historia del rock: el video de “Where the Streets Have No Name”, filmado en 1987 sobre la azotea de un edificio en el centro de Los Ángeles, que a su vez era un homenaje al último concierto de los Beatles en una terraza de Londres. El recurso del espacio público como escenario improvisado vuelve a ser, para U2, una forma de conectar con el presente.
El contexto musical: una banda en plena producción
La aparición en Ciudad de México no es un hecho aislado sino parte de un año de actividad intensa para la agrupación. En febrero, U2 lanzó el EP “Days of Ash”, un trabajo de seis canciones con letras de fuerte contenido político que abordan el conflicto en Medio Oriente y las políticas migratorias en Estados Unidos. En abril publicó un segundo EP, “Easter Lily”. Ambos lanzamientos fueron presentados por el propio Bono como adelantos que no retrasarán la llegada del álbum completo, aún sin título confirmado, previsto para fines de 2026.
Un álbum que apunta al directo
En la página oficial de la banda, Bono describió el disco en proceso como “ruidoso, desordenado e irrazonablemente colorido”, pensado para ser interpretado en vivo. En el mismo texto, el cantante definió el rock and roll como “un acto de resistencia” frente a lo que llamó “la atrocidad de nuestras pequeñas pantallas”. La grabación en Ciudad de México parece coherente con esa declaración de principios: música en la calle, ante personas que no esperaban nada.
