Un crecimiento sostenido y sin frenos
Según un estudio de la consultora Politikon Chaco basado en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, en 2016 había alrededor de 517.000 trabajadores de 65 años o más. Esa cifra trepó a 686.160 en 2025, lo que implica un crecimiento del 32,6% en el período. Es el grupo etario con mayor expansión relativa, muy por encima del promedio general (17,8%) y de la franja de 45 a 54 años (29,8%). En el otro extremo, los jóvenes de hasta 24 años crecieron apenas un 4,9%.
Entre los distritos con mayor presencia de adultos mayores dentro del mercado laboral se destacan la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (7,6%), Gran Tucumán (6,5%) y Posadas (6,1%).
El auge del cuentapropismo
La modalidad laboral predominante entre los mayores de 65 años es el trabajo por cuenta propia, que en 2025 concentró el 48,1% del total de ese grupo, su nivel más alto desde que se inició la serie. El trabajo asalariado explicó el 43,2%, mientras que los patrones representaron el 7,2% —su mínimo histórico— y los trabajadores familiares sin remuneración, el 1,5%.
El salto del cuentapropismo se aceleró en 2024, precisamente cuando los asalariados perdieron participación. Para Politikon Chaco, este fenómeno no responde a una elección voluntaria de mayor independencia laboral, sino a una necesidad creciente de generar ingresos fuera de esquemas más estables, ante jubilaciones que pierden poder de compra. La expansión del cuentapropismo entre adultos mayores aparece, así, más vinculada a estrategias de supervivencia económica que a una transición hacia formas más flexibles de trabajo.
Entre las actividades más comunes en ese segmento se destacan la construcción, con el 12,7% del total y un crecimiento del 74,6% respecto de 2016; el comercio de alimentos, bebidas y tabaco, con el 11,3% y una expansión del 167,2%; y las actividades jurídicas y contables, con el 7,8% y un aumento del 280,5% en el período.
La informalidad gana terreno
El deterioro de las condiciones laborales entre los adultos mayores activos también se refleja en el avance de la informalidad. En 2016, el mercado laboral de ese grupo estaba relativamente equilibrado: 53% formal y 47% informal. Desde 2017 los informales pasaron a ser mayoría, con picos del 59,4% en 2018. La pandemia generó una excepción parcial, pero la tendencia retomó su curso: en 2023, la informalidad era del 42,1%; en 2024, del 48,1%, y en 2025 trepó al 55,7%.
Para la consultora, este dato refleja un avance de la precarización laboral entre quienes siguen activos pese a haber alcanzado la edad jubilatoria. La retracción de los asalariados y de los patrones sugiere que una parte significativa de los adultos mayores dejó posiciones relativamente estables para pasar a actividades más precarias, inestables y de menor escala.
