El plan de contingencia
La incertidumbre por el abastecimiento energético para el invierno escaló hasta las cúpulas industriales. La Cámara Argentina de Gas Licuado de Petróleo (CEGLA) presentó a la Unión Industrial Argentina (UIA) una propuesta de contingencia energética que apunta a reemplazar el gas de red por insumos alternativos ante posibles cortes o aumentos de costos.
El plan, impulsado por el presidente de CEGLA, Pedro Cascales, se basa en la adopción de sistemas de propano-aire y quemadores duales. La cámara sostiene que Argentina cuenta con excedente de gas licuado de petróleo (GLP), lo que permitiría a las fábricas mantener su producción sin depender exclusivamente del gas natural de red. Cascales describió el objetivo como asegurar la soberanía energética de las plantas industriales y proteger el entramado productivo nacional.
El cuello de botella del GNL
La preocupación más urgente del sector es el tiempo. Según estimaciones de la industria, este año Argentina necesitaría importar entre 20 y 24 buques de gas natural licuado para cubrir la demanda invernal, pero solo tres están confirmados para mediados de mayo.
A eso se suma que una licitación lanzada para privatizar la importación de GNL quedó desierta, lo que obligó al Estado a mantener el control del proceso. Mientras tanto, el conflicto en Medio Oriente duplicó el precio internacional del GNL respecto del año anterior, un factor externo que impacta a todos los países importadores.
Ante este escenario, fuentes del sector indicaron que la industria solicitó al Gobierno que absorba el diferencial de precios generado por la guerra, permitiendo que las empresas paguen un valor de mercado estandarizado mientras el Estado cubre el sobrecosto. Hasta el momento, el Ejecutivo no respondió a esa solicitud.
Sectores en riesgo y restricciones ya vigentes
Los sectores con mayor consumo energético, como los fabricantes de ladrillos y porcelanato, son los más expuestos. Dependiendo de sus niveles de stock y de las condiciones climáticas, algunas industrias evalúan suspender operaciones, adelantar producción o directamente no consumir GNL importado.
Esta situación ocurre en un contexto de mínimos históricos en la utilización de la capacidad instalada. Según el INDEC, en febrero el indicador se ubicó en 54,6%, por debajo del 58,6% registrado en el mismo mes de 2025 y cerca de los valores más bajos de los últimos 14 años.
Las restricciones ya comenzaron a sentirse en el sistema. Durante el primer pico de frío polar de la temporada en Buenos Aires, las distribuidoras Naturgy y Metrogas limitaron la venta de gas natural comprimido (GNC) en estaciones de servicio del Área Metropolitana para mantener la presión en los gasoductos.
Datos del Indec también revelan que la distribución de gas cayó 8,1% interanual en el cuarto trimestre de 2025, impulsada principalmente por el retroceso del consumo industrial.
La alternativa propuesta
Desde la CEGLA destacaron que los sistemas de propano-aire generan un combustible técnica y operativamente intercambiable con el gas natural, mientras que los quemadores duales facilitan la transición entre ambos insumos. La ventaja adicional es que el GLP puede almacenarse en planta, lo que reduce la dependencia de la infraestructura de red y de las condiciones climáticas.
