Un cambio en las góndolas
Los supermercados argentinos tienen cada vez más productos importados en sus estantes. El fenómeno, impulsado por la apertura de importaciones, ya se refleja en los números: las principales cadenas informan que los productos extranjeros representan entre el 2,5% y el 9,7% de sus ventas, según el formato y la categoría. En algunos casos, esa participación se acerca al 10%.
El salto es notable en términos estadísticos. Según datos de la Secretaría de Comercio, en 2025 las importaciones de alimentos y bebidas totalizaron USD 2.293 millones, un 56% más que los USD 1.465 millones registrados en 2024. Las cadenas manejan actualmente entre 200 y 400 referencias importadas distribuidas en distintas categorías.
Qué productos lideran el avance
El crecimiento de los importados se concentra principalmente en productos de almacén. Entre los rubros con mayor presencia figuran las yerbas, las pastas secas, los enlatados, los lácteos, las conservas y las verduras congeladas. En el segmento premium también creció la oferta de café, aceite de oliva, cerveza alemana y pastas italianas.
Los productos llegan desde países como Brasil, Uruguay, Paraguay, Perú, Ecuador, Francia, Italia, China y Tailandia. Las cadenas anticiparon que continuarán ampliando la oferta cuando detecten oportunidades de productos con “alta calidad percibida a bajo precio”.
La industria local mantiene la calma
Pese al crecimiento de los importados, la industria alimenticia argentina relativiza su impacto. La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) señaló que el sector exportó USD 32.000 millones en el último año, frente a importaciones por USD 3.500 millones, lo que mantiene una balanza comercial superavitaria en alimentos y bebidas.
En el primer trimestre de 2026, las exportaciones del sector crecieron 9,5%, mientras que las importaciones retrocedieron 1,3%. Copal además aclaró que una parte significativa de los productos importados corresponde a rubros que Argentina no produce o fabrica de forma limitada, como cacao, café, frutas tropicales e insumos específicos para la industria.
Más competencia, presión sobre los precios
Las cadenas de supermercados destacan que el ingreso de productos importados incrementó la competencia en las góndolas y generó presión a la baja sobre los precios, en un contexto de desaceleración de la inflación. Aunque el fenómeno todavía no tiene dimensiones masivas, los operadores del sector lo ven como una tendencia que llegó para quedarse, al menos mientras se mantengan las condiciones de apertura comercial vigentes.
