La medida y su justificación oficial
El jueves pasado, sin aviso previo, el Gobierno revocó las acreditaciones de todos los medios y desactivó las huellas digitales que permiten el acceso diario de los periodistas a la sala de prensa y a las instalaciones de Balcarce 50. El secretario de Prensa y Comunicación, Javier Lanari, explicó que la decisión se tomó de manera preventiva ante una denuncia penal de la Casa Militar —que depende de Karina Milei— contra dos periodistas de TN por presunto espionaje ilegal, luego de que el canal emitiera filmaciones del interior de la Casa de Gobierno. La periodista Luciana Geuna, señalada en esa causa, sostuvo que las imágenes contaron con autorización previa de integrantes del Gobierno.
Consultado sobre el plazo de finalización de la restricción, un alto funcionario respondió escuetamente: “Por ahora, no”. Desde entonces, los periodistas acreditados debieron instalarse en bares cercanos para continuar su trabajo.
Los repudios
La medida desencadenó una serie de rechazos. Partidos y dirigentes de la oposición, junto a entidades como ADEPA y Fopea, expresaron su desacuerdo. La Iglesia Católica también tomó posición: el arzobispo de San Juan y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, monseñor Jorge Lozano, recibió a representantes de los periodistas afectados en la sede de la Conferencia Episcopal. La Pastoral Social emitió un comunicado en el que subrayó la importancia de respetar los derechos constitucionales, la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a la información, y convocó a buscar una solución mediante el diálogo.
Por su parte, el diario Ámbito Financiero presentó un amparo judicial para revocar la medida, que quedó en manos del juzgado contencioso a cargo de la jueza Lara Correa.
La postura del Gobierno
Las señales desde el oficialismo apuntan a la continuidad de la restricción. El presidente Javier Milei reposteó en su cuenta de X un mensaje que cuestionaba la existencia misma de una sala de prensa en Casa Rosada y proponía que el Gobierno se comunique exclusivamente a través de esa red social. Referentes y medios libertarios aprovecharon la polémica para dirigir críticas directas hacia la periodista de TN involucrada en la denuncia penal.
