El problema que origina la obra
El cruce de García Lorca con las vías del Sarmiento era uno de los puntos de mayor conflicto vehicular de Caballito. Más de 500 vehículos por hora circulaban diariamente por ese tramo, y la frecuencia de los trenes hacía que las barreras permanecieran bajas durante períodos prolongados: en los momentos de mayor tráfico ferroviario, podían estar cerradas más de treinta minutos por hora. El resultado era previsible: filas de autos, colectivos y camiones que duplicaban los tiempos de viaje, sumados al ruido y la contaminación generada por los motores en ralentí.
La obra del paso bajo nivel apunta directamente a ese problema. Una vez habilitado el túnel, la circulación no tendrá interrupciones por el paso de trenes, lo que se traduce en tiempos de viaje más cortos, menos contaminación sonora y una reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero.
Cómo se construye el túnel
La obra se encuentra en una fase técnica crítica: el empuje del cajón de hormigón que formará la estructura del túnel. El proceso consiste en desplazar el cajón desde un pozo de lanzamiento hacia el sector ubicado bajo las vías, mediante gatos hidráulicos de gran potencia. A medida que la estructura avanza, se excava el terreno desde su interior, permitiendo que el túnel se vaya formando de manera progresiva sin necesidad de interrumpir el servicio ferroviario.
Esa característica es especialmente relevante en el caso del Sarmiento, una de las líneas ferroviarias más utilizadas del área metropolitana. La técnica de cajón empujado permite que los trenes continúen circulando durante la construcción, evitando el impacto sobre miles de usuarios que dependen del servicio a diario.
Cómo quedará el nuevo paso
Una vez finalizado, el paso bajo nivel tendrá circulación vehicular de mano única y contará con puentes peatonales en superficie para garantizar el cruce seguro de peatones y ciclistas. Se construirán además calles colectoras de baja velocidad para el acceso de los frentistas del sector.
El proyecto incorpora también un componente de mobiliario urbano y espacio público: bancos, juegos infantiles, áreas parquizadas y trabajos de paisajismo en las zonas aledañas al túnel. El interior de la estructura tendrá revestimientos artísticos y se instalarán nuevas luminarias y elementos de seguridad vial.
Parte de un plan mayor
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, supervisó el avance de los trabajos y aprovechó para enmarcarlos en una política más amplia de movilidad urbana. “Queremos que la gente se mueva más rápido y segura por la Ciudad”, señaló, y mencionó otros pasos bajo nivel en ejecución: los de la calle Irigoyen, cerca del estadio de Vélez; el de Álvarez Thomas, en Villa Urquiza; y el de La Pampa, en Palermo.
Desde el Gobierno de la Ciudad aclararon además que la obra es compatible con cualquier proyecto futuro para el corredor del Ferrocarril Sarmiento, ya sea un viaducto elevado o una estructura de trinchera, por lo que no representará un obstáculo para eventuales iniciativas a nivel nacional sobre esa línea.
