Qué dice el informe del Banco Central
La dolarización a través del mercado de cambios —que mide las compras de divisas realizadas por personas físicas con fines de ahorro dentro del sistema formal, sin incluir el mercado paralelo ni transacciones comerciales— trepó a US$1.500 millones en abril. El dato casi duplica los US$800 millones registrados en febrero y marzo, y representa el nivel más alto desde diciembre del año pasado.
El contexto explica el movimiento: la tasa de referencia para los ahorristas cayó del 35% en enero al 22,5% actual, el tipo de cambio oficial acumula una baja real del 4,5% en lo que va del año, y la inflación del primer cuatrimestre sumó 11,6%. Con esos números, el rendimiento del peso en términos reales se vuelve negativo para quien ahorra en moneda local.
La historia desde el levantamiento del cepo
Antes de la liberación del mercado cambiario en abril de 2025, la dolarización era marginal: apenas US$900 millones en enero, US$400 millones en febrero y US$200 millones en marzo de ese año. Con la apertura del cepo, los números crecieron sostenidamente hasta promediar US$2.500 millones mensuales en el período preelectoral.
El pico máximo se registró en septiembre de 2025, cuando la demanda de dólares para ahorro llegó a US$4.500 millones. El detonante fue la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires, que generó una fuerte demanda de cobertura entre los ahorristas. En octubre, con las elecciones nacionales en marcha, el nivel se mantuvo en US$3.500 millones.
Después de los comicios, el escenario cambió de manera abrupta. La dolarización cayó a US$200 millones en noviembre y se estabilizó en torno a US$1.100 millones en diciembre y US$1.200 millones en enero de este año. El promedio poselectoral se ubicó en US$900 millones mensuales.
¿Tendencia o movimiento puntual?
El repunte de abril interrumpe esa calma relativa. Los US$1.500 millones no se acercan a los picos electorales, pero representan un quiebre respecto del piso consolidado en los meses anteriores. El interrogante que abre el dato es si se trata de un movimiento puntual o del inicio de una nueva tendencia alcista.
El dato convive con otro que ilustra el cambio de régimen que implicó la flexibilización del cepo: las empresas extranjeras ya giraron dividendos por US$1.500 millones en lo que va de 2026, algo que no ocurría desde hacía seis años. Una estimación de la Fundación Capital calcula que aún existe un stock de US$7.000 millones en dividendos retenidos. Por otro lado, el Banco Central acumuló compras en el mercado cambiario por casi US$8.000 millones desde principios de año, por encima de las expectativas del mercado.
