Qué se hizo y dónde
Los trabajos se extendieron por varias arterias del recorrido previsto para el TramBus: las avenidas Rivadavia, La Plata, Acoyte, José María Moreno, Sarmiento, Rafael Obligado y Sáenz, y la calle Uspallata. El proceso incluyó el retiro de la calzada existente, la nivelación del suelo base y la construcción de nuevas losas especialmente diseñadas para soportar el peso y la frecuencia de paso de los buses eléctricos. Las tareas se ejecutaron dentro del Plan Verano, aprovechando la menor circulación vehicular para reducir el impacto en el tránsito cotidiano.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, presentó el avance como un paso hacia la movilidad eléctrica a gran escala. El ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, explicó que el cambio de material mejora la seguridad vial y reduce las interrupciones para el vecino al disminuir la frecuencia de mantenimiento.
Por qué se eligió el hormigón
A diferencia del asfalto, el hormigón ofrece una superficie más rígida que no se deforma con el tránsito pesado. Esto permite prolongar la vida útil de la infraestructura, mejorar las condiciones de frenado y reducir el mantenimiento periódico, lo que resulta especialmente importante en corredores de alta frecuencia como los que usará el TramBus.
Cómo será el TramBus
El TramBus funcionará como un sistema de transporte en superficie que complementará la red de subterráneos. Sus características principales son la propulsión 100% eléctrica —sin emisiones contaminantes ni ruido— y la accesibilidad total para personas con movilidad reducida.
La flota inicial prevista es de 52 unidades. Los buses estándar podrán transportar hasta 80 pasajeros y alcanzarán una autonomía aproximada de 270 kilómetros. Los articulados tendrán capacidad para 120 personas y una autonomía de hasta 350 kilómetros. El sistema está concebido para unir el norte y el sur de la ciudad, reforzando la conectividad entre barrios con menor cobertura de la red de subte.
