Un discurso político con eje económico
Adorni abrió su exposición con una definición de tono político: aseguró que el gobierno “solo se debe a la gente común” y que defiende el interés de quienes trabajan y se esfuerzan. El público presente en el recinto aplaudió con fuerza cuando mencionó la sanción de la ley de inocencia fiscal, que revierte la carga de la prueba a favor de los contribuyentes.
En materia económica, el funcionario reconoció que algunos resultados de la gestión “todavía no muestran un impacto directo en la vida cotidiana de todos los argentinos”, pero desligó al gobierno de esa situación. Atribuyó el desfase a lo que llamó “la operación golpista que el kirchnerismo y la izquierda ejecutaron en plena campaña electoral”, que según explicó derivó en inestabilidad financiera, disparó el riesgo país y encareció el crédito.
Advertencia a la Justicia
Al referirse a la reforma laboral aprobada en el Congreso, Adorni destacó sus beneficios en materia de formalización del empleo y reducción de la litigiosidad, y lanzó una advertencia directa al Poder Judicial: esperaba que “algunos jueces laborales entiendan el régimen”. La referencia apuntó a los tribunales que suspendieron artículos de la ley mediante amparos.
Lo que no dijo
En el informe escrito de casi 2.000 páginas que presentó días antes, Adorni tampoco brindó precisiones sobre su patrimonio, amparándose en el carácter “reservado” de los anexos de su declaración jurada. Tampoco aclaró quién financió algunos de sus viajes personales, como un traslado en vuelo privado a Punta del Este, ni respondió con detalle sobre el uso del avión presidencial.
La incógnita que quedó abierta fue si, durante la ronda de preguntas de los legisladores, el jefe de Gabinete abordaría esos temas. Hasta el momento de la exposición inicial, no hubo señales en ese sentido. Milei y su hermana Karina, junto al resto del gabinete, lo acompañaron desde los palcos en una clara señal de respaldo institucional.
