Una nueva indagatoria que terminó en silencio
Spagnuolo fue convocado este martes a ampliar su declaración indagatoria, a partir de nuevos elementos incorporados a la causa por el fiscal Franco Picardi. Cuando llegó su turno ante el juez Lijo, optó por no responder ninguna pregunta.
Allegados al exfuncionario indicaron que esa postura se mantendrá hasta que se realice la pericia sobre los audios que originaron el escándalo: grabaciones en las que una voz que sería la suya describe un sistema de coimas dentro de la agencia. La defensa de Spagnuolo, junto con otros imputados que pidieron la nulidad de la causa, sostiene que si se comprobara la falsedad de esas grabaciones, toda la investigación quedaría comprometida.
El fiscal Picardi rechaza ese argumento y sostiene que los audios son accesorios: no constituyen la prueba central de su acusación.
Los cargos y la dimensión del fraude
Spagnuolo ya había sido procesado en febrero por cohecho activo, fraude al Estado y negociaciones incompatibles. En el centro de la investigación está el Siipfis —Sistema Integrado de Información y Administración de Prestaciones—, un mecanismo de compras para insumos médicos de alto costo que, según la fiscalía, fue manipulado por funcionarios y operadores externos para favorecer a un grupo selecto de empresas, con sobreprecios, simulación de competencia, direccionamiento de adjudicaciones y retornos de dinero.
Una red de imputados
La segunda tanda de citaciones incluye a una treintena de personas acusadas de integrar una presunta red de compras de medicamentos de alto costo en complicidad con droguerías. Los otros procesados principales son Daniel Garbellini —exnúmero dos de la Andis—, Miguel Ángel Calvete y el médico Pablo Atchabahian.
Este martes, tras la negativa de Spagnuolo, fue el turno de Garbellini, quien también optó por no declarar. Su defensa prepara un descargo escrito, pero aguarda otras resoluciones en la causa antes de presentarlo. En mensajes recuperados por la Justicia, Garbellini le enviaba a Calvete listas de empresas proveedoras con montos a cobrar, describiéndolas como “sus ofrendas de esta semana”.
El cambio de juez
Quien había procesado a los imputados fue el juez Sebastián Casanello, que subrogaba el Juzgado 11 hasta febrero de este año. Al vencer esa suplencia, el expediente pasó a manos del juez Ariel Lijo, quien aceptó el pedido de ampliación del fiscal y convocó a los implicados a las nuevas indagatorias.
