Qué cambió y a quién beneficia
La medida representa un alivio directo para quienes pagan el saldo mínimo de su tarjeta y financian el resto, ya que eliminó el Impuesto de Sellos del 1,2% que hasta ahora se aplicaba sobre esas operaciones de financiamiento. No es necesario realizar ningún trámite: la exención opera de forma automática sobre todos los resúmenes financiados en la Ciudad de Buenos Aires, sin distinción entre entidades emisoras ni tipos de tarjetas.
El contexto de la medida
La decisión se inscribe en un momento en que muchos hogares recurren al financiamiento con tarjeta frente a dificultades de liquidez. Al eliminar este costo adicional, el Gobierno porteño busca reducir el endeudamiento asociado al financiamiento de consumos cotidianos y mejorar la capacidad de pago de los usuarios.
Parte de un paquete más amplio
La administración de Jorge Macri había adoptado previamente otras medidas de alivio fiscal, entre ellas la exención del 100% del Impuesto de Sellos para la compra de vivienda única y familiar. Para 2026, el valor máximo de la propiedad para acceder a ese beneficio quedó fijado en $226.100.000. La nueva disposición sobre tarjetas de crédito suma una acción más en esa línea de política tributaria local.
