Una decisión tomada en soledad
El PRO publicó el domingo por la tarde un manifiesto crítico hacia el Gobierno nacional, y la autoría de la iniciativa recayó directamente en Mauricio Macri. Según fuentes del partido consultadas por Infobae, el expresidente avanzó sin consultar a ninguno de los principales referentes del espacio: ni a Jorge Macri, ni a Rogelio Frigerio, ni a Cristian Ritondo, ni a Guillermo Montenegro. Tampoco habló con la mesa ejecutiva del partido antes de ordenar su difusión.
La sorpresa fue tal que Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, admitió en una entrevista televisiva que se enteró del documento cuando ya estaba camino al canal. “No sabía. Me enteré viniendo para acá”, declaró al aire.
Qué dice el documento
El texto, titulado “Próximo Paso”, incluye cuestionamientos al funcionamiento interno del oficialismo y busca marcar diferencias con el estilo político libertario. Sostiene que acompañar el cambio no equivale a aprobar todo lo que hace el Gobierno, y carga contra quienes “frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”. Esa frase fue interpretada como una referencia directa al entorno presidencial y al caso Adorni, que en los días previos había generado turbulencias políticas dentro de la coalición.
El manifiesto también recupera conceptos históricos de la identidad del PRO, vinculados a la gestión pública y la obra de gobierno, posicionando al espacio en una agenda más concreta frente a la lógica de confrontación permanente del discurso libertario.
El contexto que aceleró la decisión
En el entorno de Macri había acumulado malestar desde una cena de la Fundación Libertad celebrada semanas atrás. Esa noche, Javier Milei cuestionó duramente la gestión económica del macrismo con datos y filminas, y ni siquiera mencionó a Macri en su discurso, que se extendió por más de una hora. La escena cayó muy mal entre los cercanos al expresidente.
A eso se sumó el rol de Fernando De Andreis, la principal figura política del entorno de Macri, quien horas antes de la difusión del manifiesto cuestionó públicamente a Patricia Bullrich y exigió que Manuel Adorni diera explicaciones rápidas sobre su patrimonio. Dentro del PRO, ambas movidas fueron leídas como parte de una misma estrategia.
La respuesta del PRO: sin ruptura, pero con señal
Jorge Macri avaló parte del diagnóstico del documento, pero deslizó una reserva sobre el momento elegido para publicarlo. “Después podremos discutir si era oportuno o no”, dijo, una frase que fue interpretada como una señal de cautela ante la posibilidad de una ruptura prematura con Milei.
Por su parte, el trasfondo más profundo de la tensión apunta al 2027 y a la disputa por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, bastión histórico del PRO. Durante meses, gran parte del partido evitó confrontar con el oficialismo para no debilitar el apoyo al programa económico. Pero en las últimas semanas creció otra preocupación: que el PRO termine diluyéndose políticamente dentro de La Libertad Avanza.
La publicación del manifiesto no implicó una ruptura formal ni un pase a la oposición dura, pero sí fue una intervención deliberada de Macri para empezar a trazar distancias en un momento en que el Gobierno enfrenta sus primeras tensiones políticas relevantes desde la estabilización económica.
