Superávit sostenido pero más acotado
El gobierno de Javier Milei completó el primer trimestre del año con resultado positivo en las cuentas públicas, aunque con menor holgura que en 2025. Los ingresos cayeron 0,6% en términos reales respecto al mismo período del año anterior, mientras que el gasto creció 2,9%. A pesar de esa brecha, el saldo fiscal siguió siendo positivo.
Entre los factores que explicaron la baja en los ingresos, la reducción de retenciones provocó una caída del 41,4% en los derechos de exportación. También retrocedieron los derechos de importación, debido a una menor actividad comercial externa.
El gasto que más creció
Del lado del gasto, los subsidios a la energía treparon un 151,1%, destinados a cubrir la diferencia entre las tarifas cobradas a los usuarios y el costo real de la generación eléctrica. También subieron con fuerza los intereses de títulos de deuda en moneda extranjera, con un incremento del 76,3% interanual. Por otro lado, los fondos destinados al PAMI por asistencia del Tesoro cayeron un 41,3% respecto al primer trimestre de 2025.
El FMI ajustó la meta
En simultáneo con el cierre del trimestre, el Fondo Monetario Internacional acordó con el gobierno argentino una revisión de la meta fiscal para 2026, reduciéndola del 2,2% al 1,4% del PBI. El ajuste reconoce la caída sostenida de la recaudación de los últimos meses y busca fijar un objetivo alcanzable sin resignar el principio del equilibrio de las cuentas públicas como eje del programa económico. El acuerdo técnico también abre la puerta a un desembolso de 1.000 millones de dólares, pendiente de aprobación del Directorio del organismo.
