Quiénes son los más afectados
La informalidad no impacta de forma pareja en todos los grupos. Los jóvenes de hasta 29 años son los más afectados, con una tasa del 58,4%, seguidos por los mayores de 65 años, que alcanzan el 58%. En la franja de 30 a 64 años la proporción desciende al 37,6%. Por género, las mujeres presentan mayor informalidad que los varones: 44,5% contra 41,8%.
En cuanto a la modalidad de trabajo, los trabajadores por cuenta propia son los más vulnerables: el 63,3% de quienes trabajan bajo esa modalidad lo hace de manera informal. Entre los trabajadores en relación de dependencia, la proporción es del 36,7%.
El tamaño del empleador también marca una diferencia significativa. En establecimientos de hasta cinco personas, el 69,5% trabaja informalmente. En empresas de más de cuarenta empleados, ese porcentaje cae al 7,4%.
Los sectores con mayor y menor informalidad
El servicio doméstico encabeza el ranking con el 78% de trabajadoras sin aportes jubilatorios. Le sigue la construcción, con el 73,8%, y luego hoteles y restaurantes (59,7%) y comercio (52,6%). En el otro extremo, los sectores con menor informalidad son enseñanza (14%) y servicios sociales y de salud (20,8%).
Más desocupación en simultáneo
El informe del Indec también registró un aumento del desempleo en el mismo período. La tasa de desocupación llegó al 7,5% de la población económicamente activa en el cuarto trimestre de 2025, una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2024. En términos absolutos, el número de desocupados creció en casi 246.000 personas en la comparación interanual, hasta alcanzar 1,64 millones.
El aumento afectó especialmente a los jóvenes: entre varones de 14 a 29 años, la desocupación subió 3,7 puntos; entre las mujeres del mismo rango, 3 puntos. En los grupos de mayor edad los niveles se mantuvieron sin cambios relevantes.
Por sectores, la construcción concentró el mayor porcentaje de desocupados (19,3%), seguida por el comercio (16%), el servicio doméstico (11,3%) y la industria manufacturera (9,7%). Geográficamente, el Gran Buenos Aires registró la tasa más alta, con el 8,6%, mientras que Santiago del Estero-La Banda presentó la más baja, con apenas el 0,6%.
