El problema del Wi-Fi en el streaming
En hogares donde el consumo de plataformas de streaming forma parte de la rutina diaria, la calidad de imagen del televisor puede verse afectada por algo tan simple como la forma en que el equipo se conecta a internet. Muchos usuarios que pagan por conexiones de fibra óptica de alta velocidad notan, sin embargo, cortes, pixelación o demoras al reproducir contenido en alta definición. El motivo suele ser la inestabilidad del Wi-Fi.
Las redes inalámbricas están expuestas a interferencias provocadas por paredes, otros dispositivos del hogar y la distancia al router. Cuanto más lejos está el televisor del punto de acceso, o cuantos más dispositivos comparten la misma red, más se degrada la señal y, con ella, la calidad del streaming.
Qué es el cable Ethernet y cómo funciona
El cable Ethernet es un accesorio que permite conectar dispositivos electrónicos —como televisores inteligentes, computadoras o consolas— directamente al router o módem mediante una conexión física. Utiliza cables de cobre trenzado para transportar datos a alta velocidad de manera constante y sin pérdidas. El conector más habitual es el RJ45, compatible con la gran mayoría de los televisores modernos.
A diferencia del Wi-Fi, que comparte el ancho de banda disponible entre todos los dispositivos conectados y sufre las variaciones del entorno, el Ethernet garantiza que toda la capacidad de la conexión llegue directamente al televisor.
Cuándo conviene usar cable en lugar de Wi-Fi
Si el router está cerca del televisor y la señal inalámbrica es fuerte, el Wi-Fi puede ser suficiente para un uso normal. Sin embargo, en hogares con paredes gruesas, larga distancia entre el router y el televisor, o con numerosos dispositivos conectados de forma simultánea, el cable Ethernet se convierte en la opción más conveniente.
El cambio es especialmente notable al reproducir contenido en 4K, que requiere un flujo de datos continuo y elevado. Con Ethernet, ese flujo llega sin interrupciones, lo que se traduce en una imagen más nítida y sin las pausas que se producen cuando la conexión no alcanza el ancho de banda necesario para el archivo de video.
Qué tipo de cable conviene elegir
Los cables de categorías superiores, como el CAT8, soportan frecuencias de hasta 2.000 MHz y velocidades de hasta 40 Gbps, muy por encima de lo que cualquier conexión doméstica promedio requiere hoy. Aunque parezca una especificación excesiva para el uso cotidiano, garantiza que la infraestructura del hogar esté preparada para posibles aumentos de velocidad en el futuro.
Para quienes tienen televisores con puertos Ethernet limitados a 100 Mbps, existe una alternativa sencilla y económica: un adaptador USB a Gigabit Ethernet. El dispositivo se conecta al puerto USB del televisor y permite aprovechar toda la velocidad contratada con el proveedor de internet, sin necesidad de configuración adicional.
