La resolución judicial
El procesamiento de Viviana Fein, ya jubilada, se fundamenta en graves irregularidades durante las primeras horas de la investigación de la muerte de Nisman. Según la resolución del juez Ercolini, la exfiscal no preservó debidamente la escena del hecho ni recolectó todos los elementos probatorios que allí se encontraban, lo que derivó en la pérdida y alteración de pruebas clave.
La figura penal aplicada es la de encubrimiento agravado, por dos condiciones: la gravedad del delito previo —el homicidio de un fiscal federal— y la condición de funcionaria pública de la imputada al momento de los hechos.
La escena del crimen, en el centro del debate
Para la justicia está probado que Alberto Nisman fue asesinado en el baño de su departamento en el complejo Le Parc, ubicado en Puerto Madero. El magistrado evaluó que las deficiencias en el manejo inicial de la escena no fueron solo negligencia, sino que generaron un perjuicio concreto para el desarrollo de la investigación del homicidio.
Las conductas por las cuales se procesó a Fein, según el fallo, permitieron la alteración de la escena del crimen por parte de la propia exfiscal y de quienes estaban presentes bajo su órbita. Eso afectó de manera directa el resultado de las pesquisas.
El procesamiento, a pedido del fiscal Taiano
La figura penal aplicada fue la misma que había solicitado el fiscal del caso, Eduardo Taiano, en un dictamen presentado luego de la declaración indagatoria de Fein. Para Taiano, la conducta de la exfiscal no podía encuadrarse como una simple negligencia profesional, sino como una acción deliberada que obstaculizó el curso de la investigación, lo que justificaba plenamente la figura agravada.
El juez Ercolini adoptó ese criterio por sobre los argumentos de la defensa y dispuso además un embargo de 15 millones de pesos como medida cautelar sobre el patrimonio de la imputada, en línea con lo solicitado por la acusación.
El contexto del caso
Nisman había denunciado a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto encubrimiento del atentado contra la AMIA, vinculado a la firma del Memorándum con Irán. Días después de presentar esa denuncia, fue hallado muerto con un disparo en la cabeza. El caso lleva más de once años de investigación y sigue generando derivaciones judiciales de alcance político.
El caso generó desde el inicio una profunda controversia sobre si se trató de un suicidio o un homicidio. La justicia determinó con el tiempo que fue asesinado, aunque esa conclusión también fue objeto de disputas legales y políticas durante años.
