Sin una tendencia clara
La economía argentina no logra consolidar una dirección. Luego de haber crecido 1,7% mensual en enero, el EMAE volvió a caer en febrero: 2,6% respecto al mes anterior y 2,1% frente a igual período de 2025. En enero, la variación interanual había sido apenas positiva, de 0,4%.
El dato confirma una dinámica errática que varios analistas venían advirtiendo: los brotes de recuperación se interrumpen antes de afianzarse.
Ganadores y perdedores
Ocho de los diecisiete sectores relevados por el Indec mostraron subas en la medición interanual. Los de mayor crecimiento fueron la pesca (14,8%) y la explotación de minas y canteras (9,9%), seguidos por el sector agropecuario (8,4%). Estos tres rubros aportaron casi un punto porcentual al indicador general.
Sin embargo, no alcanzaron para compensar la caída de los sectores más pesados. La industria manufacturera bajó 8,7% y el comercio, 7,0%. Ambos sectores le restaron 2,2 puntos porcentuales al EMAE.
El economista Sebastián Menescaldi, de la consultora EcoGo, resumió la situación: hay ganadores claros —minería, agricultura e intermediación financiera— pero su crecimiento no logra contrarrestar el retroceso del resto. La industria sola, señaló, anula el avance de los sectores dinámicos.
La lectura del Gobierno y la de los economistas
El ministro de Economía, Luis Caputo, eligió destacar el indicador de tendencia-ciclo, que mostró una leve suba de 0,1% mensual y acumula casi dos años de expansión. Para el Gobierno, la caída de febrero es puntual y no modifica la dirección del proceso.
Los economistas privados son más cautos. Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, describió a la economía como “muy anémica”, con impulso concentrado en actividades primarias y caída en industria y comercio, lo que se traduce en problemas de empleo que podrían profundizarse. Camilo Tiscornia, de C&T Asesores Económicos, calificó la baja como “fuerte” aunque transitoria, y explicó que la desaceleración del agro —que pasó de crecer 30% interanual en enero a solo 8% en febrero, por el fin de la cosecha de trigo récord— también pesó en el resultado.
Las proyecciones privadas se alejan de las oficiales
La meta de crecimiento del 5% incluida en el presupuesto nacional parece cada vez más lejana. La consultora Abeceb proyecta una expansión del PBI de 3,4% para 2026, sujeta a que los sectores rezagados retomen impulso en los próximos trimestres. Natacha Izquierdo, directora de esa firma, advirtió que la debilidad del consumo interno y la heterogeneidad sectorial son los principales obstáculos para una recuperación generalizada.
