Una reforma con anzuelo político
La decisión tomó forma en una de las últimas reuniones de la mesa política del Ejecutivo. Allí se definió incluir ficha limpia como un incentivo para atraer a bloques opositores que venían reclamando su sanción, y que en el pasado bloquearon o cajonearon la iniciativa.
El oficialismo sabe que reunir los votos necesarios para eliminar las PASO —129 en Diputados y 37 en el Senado— será difícil. Ni sus propios aliados, el PRO y la UCR, estarían dispuestos a acompañar esa medida, ya que necesitan las primarias para ordenar sus candidaturas de cara a las elecciones del año próximo.
Qué dice el proyecto de ficha limpia
La propuesta modifica el artículo 33 de la ley Orgánica de Partidos Políticos e incorpora restricciones para integrar listas y ocupar cargos públicos. No podrán ser candidatos quienes estén excluidos del padrón electoral ni quienes hayan sido procesados por genocidio, crímenes de lesa humanidad o violaciones de derechos humanos, entre otros delitos graves. Tampoco podrán postularse integrantes de las Fuerzas Armadas en actividad, magistrados del Poder Judicial ni directivos de empresas concesionarias del Estado. Estas mismas restricciones aplicarían para designaciones en cargos ejecutivos de alto rango, como ministros, secretarios o embajadores.
