La desconfianza como motor de la dolarización
Para Melconian, la continua compra de dólares por parte de los ahorristas no es un fenómeno cultural aislado sino la consecuencia directa de que el Gobierno no genera confianza. Señaló que los argentinos acumulan una historia de haber sido perjudicados por sucesivas crisis, lo que consolidó una cultura bimonetaria. Pero aclaró que la gestión actual también cometió errores propios, como la apertura del mercado cambiario a personas humanas en abril, que agravó el problema.
Su advertencia fue concreta: si los ahorristas mantienen el ritmo actual de compra de divisas, “no dan los números”. Y precisó que la desconfianza no se expresa solo en adquirir dólares, sino también en retirarlos del circuito financiero. A eso se suma que, según su diagnóstico, el Gobierno forzó el valor del dólar a un nivel que no corresponde, lo que incentiva además el drenaje de divisas a través del gasto en el exterior.
Un superávit con base frágil
Melconian cuestionó también la solidez del equilibrio fiscal que exhibe el oficialismo. Sostuvo que ese superávit se construyó sobre la interrupción de la obra pública y el recorte de transferencias a las provincias, y que el verdadero ajuste de 2025 recaerá de forma directa sobre el sector privado. Si bien reconoció que la disciplina fiscal puede contribuir a bajar la inflación, advirtió que el desafío central es la capacidad de la sociedad para sostener ese proceso hasta alcanzar la estabilidad.
Un programa diferente al que él hubiera aplicado
Al comparar el modelo vigente con el que él mismo diseñó, Melconian marcó distancias profundas. Afirmó que ambos coinciden únicamente en ser modelos de mercado libre, pero divergen en la secuencia, la instrumentación y la implementación. Su propuesta contemplaba un régimen de convivencia de dos monedas, un dólar libre desde el primer día y un conjunto acotado de reformas legislativas, en contraposición al enfoque de leyes con cientos de artículos que adoptó el oficialismo.
Las contradicciones del modelo y la agenda política pendiente
Melconian señaló que el único factor capaz de dinamizar la economía en la coyuntura actual es la emisión generada por la compra de dólares del Banco Central. Al mismo tiempo, advirtió sobre una paradoja del modelo: en plena discusión sobre competitividad, las importaciones se derrumbaron, cuando el esquema necesita exactamente lo contrario: que suban las importaciones y baje la dolarización.
Sobre la estrategia política del oficialismo, observó que las banderas originales de campaña —el cierre del Banco Central, la dolarización y el combate a la “casta”— siguen sin ejecutarse.
