Una contracción que golpea a todo el territorio
Las intendencias de la provincia de Buenos Aires atraviesan una caída sostenida de recursos que, en algunos distritos, alcanza el 30% de lo presupuestado para el año. El fenómeno combina dos factores: la baja en la recaudación de tasas municipales —afectada por la menor actividad económica— y la reducción real de los fondos de coparticipación provincial, que llegan con un retraso pronunciado respecto de la inflación.
Desde Tigre, la situación fue graficada con números concretos. A pesar de un aumento nominal del 27,6% en la recaudación total del primer cuatrimestre respecto del mismo período de 2025, la inflación acumulada del período —43,9%— dejó un resultado de caída real del 11,3%. El mayor deterioro se concentra en las transferencias provenientes de la provincia, que subieron apenas 24,6% en términos nominales frente al 43,9% de inflación, lo que implica un retroceso real del 13,4%.
Obras frenadas para sostener lo esencial
En Morón y San Martín, dos distritos del oeste y noroeste del conurbano, identifican una merma del 30% en el total de sus recursos. El municipio de Morón, conducido por Lucas Ghi (Fuerza Patria), reformuló su plan de gestión para el año: con las partidas destinadas originalmente a obras, hoy financia demandas sociales vinculadas a salud, discapacidad, adultos mayores, alimentos y medicamentos.
En San Martín, el intendente Fernando Moreira expuso en su discurso de apertura de sesiones ante el Concejo Deliberante que los ingresos totales para 2026 son aproximadamente 100.000 millones de pesos menores que en 2025, una reducción del 30% del presupuesto. La recaudación por tasas cayó 11 puntos reales en el período enero-abril, mientras que la coparticipación provincial retrocedió un 17% real a marzo. “San Martín es un distrito industrial. Si a las industrias les va mal, la recaudación se resiente mucho”, señalaron desde ese municipio.
El interior también siente el impacto
General Pueyrredón, el distrito más poblado del interior bonaerense, cuya ciudad cabecera es Mar del Plata, también registra caídas. Fuentes del municipio informaron que la coparticipación provincial bajó un 11% en febrero y un 5,5% adicional en marzo. Para sostener el equilibrio, el gobierno local optó por postergar compras de patrulleros y no licitar obras, con un objetivo declarado: tener los sueldos al día. El Coeficiente Único de Distribución (CUD), que define el reparto de los fondos coparticipables nacionales, “viene bajando permanentemente desde 2019”, cuestionaron desde esa intendencia.
En Merlo, el intendente Gustavo Menéndez (Partido Justicialista) confirmó una caída del 25% en la coparticipación y señaló que se aplicaron recortes en múltiples áreas. En Pilar, con datos mes a mes, la recaudación por tasas cayó 4,7% en enero, 16,4% en febrero y 15% en marzo, mientras que la coparticipación provincial se redujo 10,4%, 13,6% y 21,5% en esos mismos meses. “Hay una demanda de todo lo público por parte de la comunidad que va en aumento permanente”, advirtieron desde ese municipio.
La explicación del Gobierno Provincial y los reclamos de los intendentes
Desde el gobierno de Axel Kicillof explicaron que la coparticipación nacional llega en tiempo y forma, pero que el problema de fondo es la menor recaudación de impuestos coparticipables derivada de la situación económica general. El gobierno bonaerense, a su vez, le reclama al gobierno nacional de Javier Milei fondos adeudados por distintos conceptos que suman 16,7 billones de pesos.
En ese contexto, el Foro Regional de Intendentes para el Crecimiento y Desarrollo —un espacio que agrupa municipios bonaerenses de menos de 60.000 habitantes y de distintos partidos— le pidió al gobierno provincial que la totalidad del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal sea de libre disponibilidad. Hoy, solo el 70% lo es.
Excepciones y matices
No todos los distritos están en la misma situación. En Quilmes, donde Eva Mieri reemplaza a Mayra Mendoza (actual diputada provincial), la caída en la coparticipación se ubica entre el 10% y el 12%, pero afirman que “el plan bianual está financiado con recursos propios ya ahorrados” y que no realizaron recortes. En Tres de Febrero, administrado por La Libertad Avanza con Rodrigo Aybar Perlender como intendente interino, aseguran que están “bien con los recursos” y que avanzan con obras, incluyendo la construcción de un túnel con fondos municipales. En Berisso, el intendente peronista Fabián Cagliardi advirtió que el corte de programas nacionales redujo los ingresos, aunque todavía no aplicaron recortes. “Ya hay municipios que no pueden pagar salarios. Por ahora, nosotros no recortamos nada”, señaló.
