El discurso de cierre
Milei tomó la palabra desde las 21.45 y habló hasta las 23. Antes de referirse a la economía, repudió el intento de atentado contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca en Washington, y lo encuadró dentro de lo que definió como “un nuevo auge de la violencia política contra el mundo libre”.
Inflación y ortodoxia sin concesiones
Al abordar la reciente suba de la inflación, el Presidente no reconoció errores propios. Atribuyó el aumento a lo que describió como un “sabotaje” coordinado por “empresaurios, medios de comunicación, políticos y opinadores” tras las elecciones legislativas de mayo del año pasado. Según Milei, esa presión habría llevado el Riesgo País a 1500 y reducido la demanda de dinero.
En ese marco, descartó cualquier cambio de rumbo: “No nos vamos a apartar un ápice de nuestra ortodoxia. La base monetaria sigue siendo la misma, por lo tanto, en algún momento va a caer.” Y anticipó una mejora próxima: “La demanda de dinero está subiendo y la inflación va a caer.”
El kirchnerismo como blanco principal
Una parte central del discurso estuvo dirigida al kirchnerismo. Milei cuestionó el manejo de la deuda pública —que atribuyó casi en su totalidad a las gestiones anteriores— y responsabilizó a Cristina Kirchner por el impacto de las jubilaciones sin aportes sobre el tamaño del Estado. Calificó al gobernador bonaerense Axel Kicillof como “el soviético que gobierna la provincia de Buenos Aires”. También arremetió con un exabrupto contra el expresidente Alberto Fernández por el vacunatorio VIP durante la pandemia.
Logros propios y críticas a la prensa
Al enumerar los hitos de su administración, mencionó la reforma laboral, el equilibrio fiscal, el acuerdo UE-Mercosur, la reducción de la pobreza en 14 millones de personas y la baja de la edad de imputabilidad. Renovó también sus ataques contra parte del periodismo, al que pidió a la ciudadanía no creerle por considerarlo “ensobrado y corrupto”.
Quiénes asistieron
La convocatoria reunió a dirigentes políticos, empresarios e intelectuales de la Argentina y la región. Entre los presentes estuvieron el expresidente Mauricio Macri, los ministros Federico Sturzenegger y Diego Santilli, el ensayista peruano Álvaro Vargas Llosa y la dirigente venezolana María Corina Machado, quien participó de manera remota. Fue la primera vez en seis meses que Milei y Macri compartieron un mismo espacio, aunque sin saludarse.
