Qué implica el tratado
El PCT establece que una patente registrada por un país miembro tiene validez automática durante 20 años en los 158 países firmantes del acuerdo. Si bien abarca todo tipo de patentes, su mayor impacto se espera en la industria farmacéutica: protege la innovación de los laboratorios extranjeros e impide que terceros copien sus fórmulas durante ese período.
Los laboratorios nacionales se oponen a la medida, argumentando que la posibilidad de copiar fórmulas permite mantener los precios de los medicamentos accesibles. El kirchnerismo y la izquierda en el Congreso prevén un debate encendido en las comisiones de Relaciones Exteriores, Industria y Legislación General, que se reunirán este martes.
El contexto: tres compromisos con EE.UU.
Al firmar el acuerdo con Washington, la Argentina asumió tres obligaciones en materia de propiedad intelectual. La primera ya fue cumplida: el ministro Federico Sturzenegger derogó en marzo la resolución conjunta de 2012 que establecía criterios restrictivos para el patentamiento de productos farmacéuticos. La segunda es la ratificación del PCT antes del 30 de abril. La tercera implica adherir a otros tratados internacionales antes de diciembre de 2027.
El Gobierno diseñó un esquema de transición para evitar conflictos inmediatos: los medicamentos que ya circulan en el mercado podrán seguir comercializándose sin pagar las patentes correspondientes.
