La sentencia y el contexto
El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 3 oficializó la quiebra mediante la publicación del edicto correspondiente en el Boletín Oficial. La decisión refleja un proceso que venía gestándose desde hace años: el microcentro porteño dejó de concentrar el flujo de oficinas que históricamente le daba vida, muchas de las cuales se relocalizaron en otros corredores de la ciudad como Palermo y Núñez. La caída del consumo diario golpeó de lleno a bares y restaurantes que dependían del movimiento laboral.
El fenómeno es más amplio. Según la Cámara Argentina de Comercio, la cantidad de locales vacíos creció un 43,4% durante el primer bimestre de 2026 en las principales arterias del centro, con San Nicolás y Monserrat entre las zonas más afectadas.
Una historia que arranca en 1908
El edificio que alberga a The New Brighton fue inaugurado en 1908 como una exclusiva boutique de moda llamada The Brighton. En 1935, el príncipe Eduardo de Gales —quien luego reinaría brevemente como Eduardo VIII— visitó el local y obsequió al dueño dos esculturas con las tres plumas, símbolo de la corona galesa, que se convirtieron en uno de los emblemas del lugar.
Entre 1978 y 2002, el espacio funcionó como el restaurante Clark’s, donde el reconocido chef Gato Dumas desarrolló parte de su carrera. Una posterior restauración devolvió al local su estética original de estilo belle époque, con barra de madera tallada, vitrales y mobiliario de época.
Un sector en crisis
El cierre no es un caso aislado. Otros bares históricos de Buenos Aires atravesaron situaciones similares en los últimos años: La Paz, sobre Corrientes, y una sucursal de La Continental en Almagro bajaron definitivamente la persiana; Café Petit Colón transita una situación delicada, y La Giralda necesitó el ingreso de nuevos accionistas para mantenerse.
Según la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés, las ventas del sector cayeron hasta un 30% en 2025 frente al año anterior. Una encuesta de Management & Fit reveló que ocho de cada diez argentinos redujeron sus gastos, y las salidas gastronómicas se ubican entre los primeros recortes.
