Un nuevo esquema de indemnizaciones
Uno de los cambios más significativos es la apertura a sistemas alternativos de indemnización por despido. Si bien se mantiene la base de cálculo sobre la mejor remuneración mensual del último año, los convenios colectivos podrán acordar la creación de fondos de cese laboral: el empleador realizaría aportes mensuales a nombre del trabajador, y ese capital acumulado reemplazaría a la indemnización tradicional en caso de desvinculación. La norma establece que estos sistemas deben pactarse en paritarias y no pueden reducir derechos adquiridos.
Período de prueba más largo y trabajo no registrado sin multas
El período de prueba se amplía a seis meses para la mayoría de los trabajadores, y a ocho meses en empresas de hasta cinco empleados. Durante ese lapso, la relación puede extinguirse sin indemnización, salvo causa discriminatoria o represalia sindical. El empleador deberá registrar la relación y abonar aportes desde el primer día.
En materia de trabajo informal, el proyecto elimina las multas por falta de registro laboral. A cambio, crea un régimen transitorio para que los empleadores regularicen relaciones preexistentes sin sanciones penales ni administrativas, siempre que abonen diferencias salariales y previsionales. El objetivo declarado es reducir la informalidad y aumentar la recaudación.
Contratos y derechos sindicales
El texto incorpora modalidades específicas de contratación —plazo determinado, temporada y eventual—, cada una con derechos y obligaciones diferenciadas. Las contrataciones eventuales solo podrán usarse en casos excepcionales y los trabajadores bajo esa modalidad conservan los derechos básicos del resto del personal.
En cuanto a los sindicatos, se garantiza la libertad de asociación y la negociación colectiva. Los acuerdos deberán depositarse en el Ministerio de Trabajo para su homologación.
El artículo que se fue
La eliminación del artículo 44 fue la clave para que el dictamen alcanzara mayoría en Diputados. Ese artículo proponía cambios profundos en los sistemas de representación gremial y la negociación colectiva, lo que generó el rechazo de parte de la oposición y el sindicalismo. Su supresión despejó el camino legislativo, pero también dejó afuera uno de los puntos más controvertidos del proyecto original.
