El histórico puente Ferrocarretero que conecta Carmen de Patagones con Viedma se encuentra cerrado al tránsito desde el 19 de enero por obras que se extenderán hasta la segunda semana de febrero. El corte total afecta a vehículos, peatones y ciclistas, concentrando todo el flujo en el puente Basilio Villarino, la principal vía sobre la Ruta Nacional 3, y generando demoras para quienes cruzan habitualmente entre ambas provincias.
Obras impostergables
Según informaron los municipios de Viedma y Patagones, las tareas de reparación, mantenimiento y mejoras se llevarán adelante de manera coordinada con la empresa Tren Patagónico. Entre los trabajos previstos se encuentran la reparación del pavimento, el reemplazo del adoquinado, mejoras en la iluminación, limpieza general y pintura.
Las autoridades destacaron que, debido a la magnitud de los trabajos, finalmente no se permitirá el tránsito peatonal ni en bicicletas, como se había previsto inicialmente. Se solicitó a los conductores circular con precaución por el puente Basilio Villarino, ya que concentrará un incremento significativo en la circulación vehicular.
“Se trata de obras impostergables que buscan garantizar la seguridad y la funcionalidad de una estructura clave para la integración regional”, remarcaron desde ambos municipios, al tiempo que pidieron paciencia por las demoras que puedan generarse.
Un cruce con casi un siglo de historia
El puente Ferrocarretero, inaugurado oficialmente el 17 de diciembre de 1931, constituye uno de los principales símbolos de la integración entre la Patagonia y el sur de la provincia de Buenos Aires. Su construcción —que comenzó en 1927 a cargo de Ferrocarriles del Estado— permitió agilizar el transporte de mercaderías, hacienda y vehículos, que hasta ese momento se realizaba a través de balsas entre los muelles de Patagones y Viedma.
La estructura tiene siete metros de ancho y un peso aproximado de 2500 toneladas. Está compuesta por cuatro tramos, uno de ellos basculante, que hasta la década de 1940 permitió el paso de barcos hacia el puerto de Patagones.
La última gran reparación había sido en febrero de 2023, cuando un sector del pavimento se fracturó debido al desgaste de los durmientes y al colapso del talud de relleno calcáreo, lo que obligó a un cierre prolongado y al desvío del tránsito hacia el puente Basilio Villarino.
Impacto en la circulación
El cierre concentra todo el tránsito en el puente Basilio Villarino, ubicado a 3,5 kilómetros en línea recta, lo que genera un aumento de vehículos y demoras, especialmente en horarios de mayor circulación. Los municipios de Viedma y Patagones insistieron en la necesidad de respetar las normas de tránsito y las indicaciones correspondientes.
Como alternativa para quienes necesitan cruzar el Río Negro, funciona un servicio de lanchas que conecta los muelles de Viedma y Patagones en pocos minutos, evitando el largo rodeo que implica transitar por los puentes. Sin embargo, este servicio tiene capacidad limitada y está pensado para peatones y pequeños vehículos, por lo que el grueso del tránsito sigue concentrándose en el puente Villarino.
El intendente interino de Patagones, Cristian Duarte, junto a la secretaria de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Pamela Baffoni, supervisó el inicio de los trabajos y reiteró la recomendación de extremar precauciones.
Las obras demandarán, en principio, unos 20 días, aunque la duración podría extenderse dependiendo del tiempo de fraguado del nuevo paño de hormigón y la evolución de las tareas complementarias. Mientras tanto, se recomienda a los conductores planificar los viajes con tiempo y colaborar con la señalización presente en ambos accesos.
