Un encuentro que se guardó en silencio
La reunión se produjo el martes 25 de febrero a las 17 y se extendió durante una hora. No hubo foto pública ni comunicado oficial: la noticia trascendió días después a través de declaraciones de la diputada Marita Velázquez, del espacio morenista Principios y Valores, quien la reveló en un acto político donde Pichetto también estaba presente.
Consultado, el propio diputado lo confirmó y lo describió como un encuentro sin rispideces. “Los presos y los enfermos deben ser visitados. Este es mi principio”, argumentó para explicar la visita. Agregó que Cristina se mostró “entera” durante la charla y que hablaron “del presente y del futuro, de su vida”.
“El peronismo tiene que perdonarse”
Horas después de la reunión con la expresidenta, Pichetto tomó la palabra en un acto del Movimiento Nacional Justicialista realizado en el Abasto Hotel, donde compartió escenario con el exsecretario de Comercio Interior Guillermo Moreno y el intendente de Merlo Gustavo Menéndez, entre otros.
Allí lanzó su mensaje más contundente del día: “El peronismo tiene que perdonarse, mirar el pasado y reflexionar”. Y fue más lejos: “Cualquier gobierno peronista es mucho mejor que este gobierno que nos está mandando a la miseria”, dijo, cosechando aplausos.
En el mismo acto, Moreno destacó la visita de Pichetto a San José 1111 como un gesto de reconciliación. El evento, titulado “Doctrina, Industria y Trabajo”, fue convocado bajo el lema “Hagamos Argentina Grande Otra Vez”, en una clara referencia al MAGA de Donald Trump.
El proyecto: un “centro nacional” capitalista y productivo
Según distintas fuentes y las declaraciones del propio Pichetto, el eje de la conversación con Cristina fue la necesidad de tender puentes entre el kirchnerismo y los sectores no kirchneristas del peronismo, especialmente los del interior del país, para construir una alternativa electoral competitiva.
El diputado propone un espacio con “visión capitalista productiva”, enfocado en la defensa de la industria nacional, el trabajo y el poder adquisitivo, sectores que según él están siendo devastados por la política económica de Milei. “El centro nacional debe tener un mensaje que llegue a la gente que sufre”, sostuvo.
Para la reunión, ambos acordaron de antemano no hablar del pasado y concentrarse en el futuro. Pichetto suele decir que para hacer política en Argentina hay que tener “un poco de amnesia”.
El mensaje tácito a Kicillof
Que Pichetto haya elegido reunirse primero con Cristina, y no con el gobernador bonaerense Axel Kicillof —actual presidente del PJ bonaerense—, tiene una lectura política clara: para varios analistas y medios que cubrieron el encuentro, se trata de una señal de que el poder real dentro del peronismo sigue orbitando alrededor de la expresidenta.
Pichetto no es nuevo en sus críticas al gobernador. A fines de enero ya había señalado públicamente que Kicillof, si pretende ser candidato a presidente en 2027, “tiene que cambiar la visión y sus ideas”.
Un rearmado que suma piezas
El movimiento de Pichetto es parte de un reposicionamiento más amplio que viene ejecutando desde hace meses. En ese período tendió puentes con dirigentes de diversas corrientes, como el massista Guillermo Michel, la albertista Victoria Tolosa Paz y el exmacrista Nicolás Massot. Su acercamiento a Moreno —un histórico crítico del kirchnerismo que en 2025 se sumó a Fuerza Patria— sorprendió incluso a exladeros del propio Pichetto dentro de Encuentro Federal.
El encuentro con Cristina Kirchner, leído en ese contexto, aparece como el paso más audaz de este proceso de rearmado: una apuesta a reconstruir un peronismo amplio, con la expresidenta como figura gravitante, y con miras puestas en disputarle el poder a Milei dentro de dos años.
