Para muchas personas, irse a dormir implica simplemente apagar la luz y meterse en la cama. Sin embargo, la neuróloga especialista en sueño Stella Maris Valiensi asegura que lograr un buen descanso requiere mucho más que eso. En diálogo con LN+, la experta reveló de qué manera influye el ambiente y compartió tres claves fundamentales.
El ambiente ideal para dormir
“Lo mejor para tener un buen descanso es que nuestra habitación sea un espacio oscuro, silencioso y, en el mejor de los casos, que no haya ningún tipo de pantallas”, explicó Valiensi. Además, la especialista resaltó que el ambiente donde dormimos debería contar con una temperatura agradable al momento previo de acostarnos.
Controlar la iluminación, la temperatura y el sonido antes de acostarse resulta clave para alcanzar un descanso reparador, según la neuróloga.
Los tres mandamientos del buen descanso
Valiensi compartió tres recomendaciones fundamentales que denomina “los mandamientos” para dormir bien:
Horario regular. “Desde mi experiencia, saber la hora en la cual nos acostamos y la que nos levantamos es clave. Y mucho más si se sufre de insomnio”, aseveró la experta.
Exposición solar. “Tratar de ver la luz del día, todos los días a la misma hora es muy importante”, recomendó Valiensi. La luz solar cumple un papel fundamental en la regulación del ritmo circadiano.
Actividad física. “Es mucho mejor hacer deporte durante el día, ya que, de hacerlo en horarios nocturnos, se atrasa el horario del inicio del descanso”, explicó la neuróloga.
¿Se puede recuperar el sueño en vacaciones?
Consultada sobre la posibilidad de compensar el déficit de sueño durante las vacaciones, Valiensi fue clara: “Es importante no creer que uno va a poder recuperar todo el sueño durante las vacaciones. Si venimos durmiendo seis horas todos los días, no vamos a recuperar todas esas horas perdidas en una semana”.
La especialista aclaró que los únicos que podrían recuperar algo son aquellos que tienen una leve privación de sueño, segmento en el cual se encuentran principalmente los jóvenes.
El impacto del alcohol
Sobre el consumo de bebidas alcohólicas antes de dormir, Valiensi subrayó: “Tomar una copa de vino induce al sueño, pero puede fragmentarlo. La mejor sugerencia es no tomar todas las noches”. La experta explicó que el vino relaja la vía aérea, favorece la apnea y fragmenta el sueño.
El paso del tiempo
Otro factor analizado por la neuróloga fue el envejecimiento. “A medida que envejecemos, el ritmo circadiano va cambiando. Habitualmente, la gente mayor tiende a dormirse después del almuerzo o a despertarse y acostarse más temprano”, graficó Valiensi.
La especialista también señaló que cuando se agregan patologías como el dolor, el sueño de corrido se fragmenta. “Pero estas cosas no solo las va a determinar la edad del paciente, sino también las condiciones en las que duerme”, concluyó.
