La escena que se volvió viral
En Una batalla tras otra, el personaje de DiCaprio —un ex revolucionario llamado Bob Ferguson— se encuentra en plena persecución para recuperar a su hija y se detiene a pedir indicaciones a un grupo de hombres mexicanos en la carretera. Luego de comunicarse en un español precario, silba de una manera muy particular como gesto de agradecimiento. La escena, una vez que la película llegó al formato digital, circuló masivamente en redes sociales y generó todo tipo de reacciones, especialmente entre el público latinoamericano.
La explicación del actor
Durante un panel de preguntas y respuestas en el que DiCaprio participó junto a Teyana Taylor, Regina Hall y Benicio del Toro, una moderadora le preguntó cómo sabía que debía hacer ese silbido tan específico en ese momento de la película.
El actor recordó sus años viviendo en Los Feliz, un vecindario históricamente ligado a comunidades latinas de Los Ángeles, donde se familiarizó con la dinámica cultural. Pero el silbido en cuestión lo incorporó a su vida cotidiana mucho después: durante la pandemia, trabajó junto a sus jardineros plantando cactus en la ladera de su casa, y así era como se comunicaban entre ellos.
Al reproducir el silbido en vivo durante el panel, desató las risas de los presentes, que rápidamente entendieron el doble sentido del gesto en la cultura popular mexicana.
La reacción en redes sociales
El video del momento se viralizó de inmediato. Muchos usuarios celebraron a DiCaprio como un “nuevo mexicano” con comentarios como “DiCaprio hermano, ya eres mexicano” o “Invitado a la carnita asada”. Otros, en cambio, señalaron que el silbido que el actor creyó aprender como señal de comunicación, en realidad tiene una connotación de grosería o de complicidad entre amigos muy cercanos, lo que llevó a concluir, entre risas, que sus jardineros “lo habían agarrado de bajada”.
La película detrás del gesto viral
Una batalla tras otra fue dirigida por Paul Thomas Anderson y está basada en la novela Vineland de Thomas Pynchon. La historia sigue a Bob Ferguson, un ex miembro de un grupo revolucionario que se ve obligado a retomar su vida combativa cuando su hija desaparece a manos de un antiguo militar supremacista blanco, interpretado por Sean Penn. La cinta cosechó una sólida recepción crítica y fue uno de los títulos más comentados de la temporada de premios.
