El comunicado y sus argumentos
A través de un documento oficial, la UIA calificó los dichos presidenciales de “injustos e infundados” y rechazó que distorsionen el rol histórico de la industria en el desarrollo económico y social del país. La organización recordó que miles de empresas —grandes, medianas y pequeñas— operan en todo el territorio nacional en un contexto económico ya de por sí exigente, marcado por la caída de ventas y de la actividad.
Según la entidad, detrás de cada fábrica hay empresarios, trabajadores y familias que realizan “un esfuerzo inmenso para adaptarse al nuevo escenario que propone el Gobierno nacional”. En ese sentido, sostuvo que las descalificaciones públicas hacia quienes producen y generan empleo constituyen un agravio a ese esfuerzo cotidiano.
El impacto en la imagen del país
La UIA también advirtió sobre las consecuencias que estas declaraciones pueden tener sobre la percepción de los inversores. Señaló que quienes evalúan volcar capital en la Argentina no solo miran las oportunidades económicas, sino también la calidad de la convivencia democrática y el clima de negocios. Para la organización, descalificar públicamente a los sectores productivos no contribuye a consolidar ese camino, en especial cuando no existen denuncias ni delitos vinculados a los sectores cuestionados.
La entidad cerró su comunicado reafirmando su vocación de seguir trabajando por una Argentina que crezca con más inversión, más producción y más empleo, y subrayó que ese objetivo requiere “diálogo, respeto y cooperación entre el sector público y el sector privado”.
