La medida y sus alcances
El juez Lijo hizo lugar al pedido del fiscal Gerardo Pollicita y levantó el secreto bancario, financiero y fiscal de Adorni y Angeletti, así como de la firma AS Innovación Profesional, de propiedad de ambos. La investigación también alcanza a otras mujeres que figuran como prestamistas o acreedoras del matrimonio: Silvia Pais, Norma Zuccolo, Beatriz Viegas, Claudia Bibiana Sbabo, Graciela Molina y Victoria María José Cancio. En todos los casos, la fiscalía quiere saber si contaban con la capacidad económica para asumir esos roles.
El período bajo análisis arranca el 1 de enero de 2022, antes del ingreso de Adorni a la función pública, lo que permitirá comparar el patrimonio previo y posterior a su asunción como funcionario.
Qué se investiga
El fiscal solicitó al Banco Central un detalle exhaustivo de todas las cuentas bancarias, tarjetas, cajas de ahorro y seguridad, plazos fijos, préstamos y operaciones registradas a nombre de los investigados. También pidió información sobre eventuales vínculos con billeteras virtuales y plataformas de pago digital.
A ARCA le reclamó las declaraciones juradas impositivas del matrimonio y de la consultora de coaching MasBe —empresa de Angeletti—, junto con información laboral y previsional.
Las acreedoras bajo la lupa
Pollicita también apunta a verificar si las mujeres que aparecen como prestamistas de Adorni tenían realmente la capacidad financiera para otorgarle créditos o garantías hipotecarias. La lista incluye operaciones vinculadas a tres inmuebles clave del expediente: el departamento de la calle Miró en Caballito, otro en avenida Asamblea y una casa en el country Indio Cua adquirida por Angeletti.
En relación con este último, la fiscalía también indaga sobre el pago de una tasa de ingreso al country por US$5.000, abonada dos semanas después de la compra.
El vuelo de Nueva York
En paralelo, Pollicita investiga el regreso del matrimonio desde Estados Unidos en marzo pasado. Angeletti pagó US$5.154,55 por su pasaje en el vuelo DL 115 de Delta, donde viajó en el asiento 1C, en tanto que Adorni lo hizo en el 1G. El boleto de él fue emitido como “misión oficial” por Jefatura de Gobierno y costó US$4.910,35. Ambos habían viajado a la ida en el avión presidencial con Javier Milei, durante la gira oficial en Nueva York.
