El origen del conflicto
El detonante fue la apertura de The Living Club, un centro de wellness de lujo en la calle Juez Tedín, que los vecinos descubrieron en octubre de 2025. Tras investigar, se enteraron de que una reforma del Código Urbanístico aprobada ese año por la Legislatura porteña había habilitado actividades comerciales de hasta 200 metros cuadrados en la zona, incluyendo salones de estética, institutos de remodelación, centros de pilates y yoga.
En respuesta, los residentes redactaron una denuncia colectiva con al menos 70 firmas, presentada ante la Agencia Gubernamental de Control (AGC) el 15 de octubre, donde argumentaron que la instalación de comercios altera el carácter histórico, patrimonial y residencial del barrio. La presión vecinal logró postergar la inauguración de The Living Club, aunque el local finalmente abrió sus puertas semanas atrás.
Qué dice la resolución
El tribunal ordenó suspender todas las solicitudes de habilitación en trámite para actividades comerciales dentro del área, con el argumento de que permitir nuevas aperturas mientras se discute el fondo del caso podría generar efectos difíciles de revertir en el tejido urbano y patrimonial. La medida no alcanza a los establecimientos que ya contaban con autorización previa: el restaurante Casa Palante, en avenida Ortiz de Ocampo 2901, y el propio centro de wellness en Juez Tedín 3043.
La AGC confirmó que acatará la decisión y aclaró que actualmente no hay solicitudes de habilitación en trámite en el área.
Qué viene ahora
El abogado Mariano Grondona, vecino y uno de los impulsores de la causa, aclaró que lo obtenido hasta ahora es una medida cautelar de alcance preventivo, no una sentencia definitiva. El Gobierno de la Ciudad podría apelarla ante el Tribunal Superior de Justicia. La sentencia final determinará si la reglamentación vigente debe volverse más restrictiva respecto del uso comercial en el barrio.
Los vecinos esperan que el fallo impulse al gobierno porteño a tomar cartas en el asunto. También piden que la protección se extienda a la zona de Grand Bourg, al otro lado de la avenida Figueroa Alcorta, considerada igualmente vulnerable.
