De la innovación a los números
El debate sobre la inteligencia artificial en el mundo empresarial cambió de eje. Ya no se discute si adoptarla, sino cómo hacerlo de manera rentable. Según McKinsey, más del 65% de las empresas a nivel global ya utiliza IA generativa en al menos una función de su negocio. En América Latina, IDC proyecta que el gasto en este tipo de tecnología crecerá más de un 25% durante 2026, impulsado por una lógica concreta: quien automatiza mejor escala más rápido y protege sus márgenes.
Ventas y atención al cliente, los sectores más impactados
Uno de los usos más extendidos es la automatización de la atención comercial. En sectores como el retail y las telecomunicaciones, sistemas de IA integrados en canales de mensajería detectan intención de compra, comparan opciones y recomiendan productos en tiempo real, sin intervención humana. Los resultados medidos en distintas empresas muestran incrementos de conversión de entre el 10% y el 25%, reducción del abandono de compra de hasta el 20% y aumento del ticket promedio gracias a recomendaciones personalizadas.
En atención al cliente, Gartner estima que las soluciones de IA conversacional pueden reducir entre un 20% y un 30% los costos operativos, al automatizar hasta el 60% de las consultas recurrentes sin necesidad de sumar personal.
Salud y logística, otros sectores que se suman
En el sector de la salud privada, la IA generativa está siendo aplicada para la gestión de turnos y el seguimiento de pacientes. Los sistemas envían recordatorios personalizados, permiten reprogramar citas en segundos y optimizan la disponibilidad de los profesionales. Las tasas de ausentismo, que representan pérdidas directas para clínicas y centros médicos, se redujeron entre un 15% y un 25% en los casos relevados.
En logística y comercio electrónico, la automatización de consultas sobre el estado de pedidos redujo la carga en los centros de atención, disminuyó los reclamos y mejoró los índices de recompra al generar mayor confianza en el proceso de entrega.
El cambio de fondo
Más allá de los casos individuales, los analistas coinciden en que el verdadero salto no está solo en automatizar tareas aisladas, sino en integrar la IA en todo el recorrido del cliente: desde la consulta inicial hasta la posventa. Este modelo, donde la tecnología gestiona conversaciones completas de forma autónoma, está redefiniendo la estructura de costos y la capacidad de escala de las empresas latinoamericanas que lo adoptaron.
