La explicación de Rosatti
La propuesta de reforma surgió de Rosenkrantz y Lorenzetti, quienes la semana pasada firmaron una acordada planteando cambios sustanciales en la forma de seleccionar jueces. Rosatti no firmó ese documento, lo que disparó rumores de diferencias internas. Sin embargo, desde el tribunal explicaron que el presidente del Consejo de la Magistratura —cargo que también ocupa Rosatti— no puede suscribir cuestiones jurisdiccionales que involucren a jueces con trámites en ese organismo, por lo que se trató de un impedimento formal y no de una discrepancia política.
Para despejar las dudas, los tres jueces aparecerán juntos en el acto de presentación convocado para este lunes a las 16:30 en la Sala de Audiencias del Palacio de Justicia.
Qué propone el nuevo reglamento
El proyecto propone cambios profundos para limitar la discrecionalidad política en la selección de magistrados. Entre sus ejes principales se destacan la creación de concursos anticipados —es decir, antes de que se produzcan las vacantes—, la incorporación de un sistema de examen de opción múltiple con banco de preguntas de corrección automática y la reducción del peso de la entrevista personal: los consejeros solo podrán asignar el 10% del puntaje total en esa instancia, que históricamente era el momento de mayor intervención política.
El sistema también incorpora un doble examen con anonimato reforzado, una evaluación de antecedentes basada en criterios objetivos y verificables, y la digitalización del proceso con legajos únicos y auditables.
El camino en el Consejo
La iniciativa no es vinculante. El 1° de abril, el Consejo de la Magistratura analizará esta propuesta junto a otros 14 proyectos de reforma que llevan más de un año sin resolución. Consejeros advirtieron que el organismo no está obligado a adoptar lo que propuso la Corte, lo que anticipa un debate complejo para la iniciativa.
