Qué dice la nueva normativa
Las reglas establecen que los volquetes solo pueden estar en la calle de lunes a partir de las 6 de la mañana hasta el sábado a las 18.30. No pueden quedar guardados ni acumulados en la vía pública. Deben llevar el nombre de la empresa y un teléfono de contacto en sus laterales, y pintarse en rojo y blanco con pintura reflectante.
En cuanto a su estado y ubicación, deben estar en condiciones adecuadas —sin partes rotas o peligrosas—, colocarse paralelos al cordón y mantenerse alejados de esquinas, rampas, sendas peatonales, sumideros y espacios reservados. Solo en casos excepcionales pueden ubicarse sobre la vereda, dejando al menos 1,50 metros libres para la circulación de peatones.
Otro punto clave: cuando los escombros lleguen al borde del contenedor, este debe retirarse de inmediato. El exceso de carga o los restos en la vía pública serán responsabilidad de quien lo haya contratado. El gobierno porteño también se reserva la potestad de exigir el retiro del volquete cuando lo considere necesario.
Una alternativa gratuita para pequeñas cantidades
Para cargas de hasta 15 bolsas de escombros o un equivalente de 500 kilogramos, el gobierno porteño ofrece el retiro sin costo a través del servicio 147/Boti. Para volúmenes mayores, es obligatorio contratar volquetes habilitados.
El contexto: higiene urbana, el reclamo más frecuente
La nueva normativa se enmarca en una política más amplia de gestión del espacio público. Según los datos del Sistema Único de Atención Ciudadana (Suaci), la higiene urbana encabeza los reclamos de los porteños, por delante del desarrollo urbano, las denuncias viales y el arbolado.
