En medio de versiones sobre una posible vuelta al mercado de deuda, el presidente Javier Milei ratificó la postura del ministro de Economía Luis Caputo y publicó en su cuenta de X (ex Twitter) un listado con cinco argumentos que justifican la decisión del Gobierno de no emitir bonos en el exterior.
Los cinco puntos de la estrategia económica
El primer punto estableció que los pagos a organismos multilaterales se afrontarán con liquidación de activos del Estado, en referencia al programa de privatizaciones que hasta el momento solo concretó la venta de dos empresas públicas de una lista originalmente compuesta por 41 compañías, reducida luego a 11.
En segundo lugar, Milei señaló que el déficit cero permite pagar los intereses de la deuda sin necesidad de endeudamiento adicional. Si en algún momento faltaran fondos, el Gobierno solo renovaría los vencimientos existentes sin aumentar el nivel de deuda, priorizando otras fuentes de financiamiento antes de salir al mercado.
Los dos primeros puntos, insistió el mandatario, harán que la cantidad de bonos argentinos disponibles en el mercado no aumente e incluso pueda reducirse con el tiempo.
Menor oferta, mayor demanda
El cuarto eje sostiene que la solidez de los fundamentos macroeconómicos y su dinámica de mejora harán crecer la demanda de bonos argentinos. Milei afirmó que, con indicadores más sólidos y mayor previsibilidad, la demanda de títulos tenderá a aumentar a medida que los inversores perciban menor riesgo.
Por último, el presidente explicó que una oferta de bonos que no crece combinada con una demanda en aumento debería impulsar el precio de los títulos argentinos, reducir las tasas de interés y llevar a una baja del riesgo país. “Los derechos de propiedad en la nueva Argentina se respetan a rajatabla”, finalizó.
El respaldo a Caputo
La respuesta de Milei llegó en respaldo de los dichos del ministro de Economía Luis Caputo, quien en una entrevista con Eduardo Feinmann en Radio Mitre afirmó que el equipo económico no tiene la intención de emitir deuda en los mercados internacionales.
“No tenemos ninguna intención de salir al mercado internacional. No resulta necesario que tengamos que salir a demostrarlo”, sostuvo Caputo. El ministro explicó que la Argentina tuvo déficit en 113 de los últimos 124 años, lo que provocó que el Estado absorbiera todo el crédito disponible en detrimento del sector privado, un fenómeno conocido como crowding out.
Ahora, según Caputo, se da el efecto contrario: en la medida en que Argentina cancela deuda, los fondos que reciben esos dólares buscan reinvertirlos en riesgo argentino, es decir, en deuda argentina.
