Alphabet, la compañía madre de Google, vendió este martes un inusual bono a 100 años como parte de una emisión global de bonos por valor de 31.510 millones de dólares. La operación se produce en un momento en que el gasto impulsado por la inteligencia artificial está provocando un aumento de la deuda entre los gigantes tecnológicos estadounidenses.
Primera emisión centenaria desde 1997
Se trata de la primera venta de un bono a 100 años en la industria tecnológica desde una emisión de Motorola que se remonta a 1997, según datos de LSEG.
“Estamos viviendo un periodo extraordinario con los cambios tecnológicos”, dijo Jason Granet, director de inversiones de BNY. “Es representativo e indicativo de la enorme inversión que se está realizando en los mercados y en tecnología”.
Detalles de la emisión
La empresa vendió bonos en libras esterlinas por valor de 7530 millones de dólares en una operación dividida en cinco partes. El tramo a 100 años captó 1000 millones de libras y tiene un tipo de interés del 6,125%. La demanda fue casi diez veces superior al monto buscado.
Alphabet también captó 3980 millones de dólares mediante bonos en francos suizos, con vencimientos de entre tres y 25 años.
Demanda de inversores institucionales
Existe una sólida demanda de bonos a ultra largo plazo, especialmente por parte de aseguradoras de vida, fondos de pensiones y fondos patrimoniales con obligaciones a largo plazo, señaló Nicholas Elfner, de Breckinridge Capital Advisors.
Sin protecciones para inversores
Los nuevos bonos de Google son únicos entre los recientes acuerdos tecnológicos por la falta de cláusulas de protección para los inversores, según analistas de Covenant Review.
“Los bonos de Alphabet no tienen cláusulas restrictivas significativas”, escribieron los analistas. “Aunque se trata de un emisor de bajo riesgo, esto representa un mal precedente para el mercado, ya que otros gigantes tecnológicos sí tienen cláusulas”.
Los analistas destacaron que los bonos no están garantizados por subsidiarias y carecen de protección contra una futura subordinación frente a otra deuda de Alphabet.
Rareza en el mercado
La venta de un bono a un siglo es una rareza. Estas ventas crecieron durante el periodo de tipos de interés ultra bajos que siguió a la crisis financiera de 2008, pero disminuyeron después de 2022, cuando los bancos centrales subieron los tipos drásticamente tras la pandemia.
La matriz de Google también vendió bonos por 20.000 millones de dólares el lunes en una oferta de siete tramos, con vencimientos que comienzan en 2029 y llegan hasta 2066.
El giro de las grandes tecnológicas hacia el mercado de bonos ha despertado preocupación entre inversores, ya que los beneficios no han seguido el ritmo del enorme gasto en inteligencia artificial.
