Ataque nocturno y captura del mandatario
La operación, denominada “Resolución Absoluta”, comenzó aproximadamente a las 2 de la madrugada hora local con intensos bombardeos sobre bases militares venezolanas, seguidos del despliegue de fuerzas especiales en helicópteros que ubicaron y detuvieron a Maduro y su esposa, Cilia Flores, en su residencia.
El presidente Donald Trump confirmó la captura horas después a través de su red social Truth Social, calificando el operativo como “brillante” y destacando la planificación de meses que lo precedió. Maduro fue trasladado inicialmente al buque USS Iwo Jima y posteriormente enviado a Nueva York, donde enfrenta cargos federales por narcotráfico y terrorismo.
Los planes de Washington para Venezuela
En una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, Trump anunció que Estados Unidos “gobernará” Venezuela hasta lograr una transición política. El mandatario estadounidense no descartó el despliegue de tropas en territorio venezolano y dejó en claro que las reservas petroleras del país son un objetivo central de la operación.
“Vamos a hacer que nuestras enormes compañías petroleras estadounidenses entren, gasten miles de millones de dólares y arreglen la infraestructura”, declaró Trump, agregando que planean vender “grandes cantidades de petróleo” al mercado internacional.
El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, detalló que 150 aeronaves participaron en la operación y que no hubo bajas estadounidenses, aunque Trump reveló que algunos efectivos resultaron heridos cuando un helicóptero fue impactado durante el ataque.
Víctimas cubanas y advertencias a La Habana
Durante la conferencia, Trump confirmó que “muchos cubanos” murieron durante el operativo mientras protegían a Maduro. “Eso no fue una buena decisión”, afirmó el presidente estadounidense, quien junto al secretario de Estado Marco Rubio lanzó advertencias a Cuba sobre su apoyo al régimen venezolano.
Reacciones divididas en la región
La operación generó reacciones contrastantes en América Latina y el mundo. Mientras el presidente argentino Javier Milei celebró la noticia, líderes como el colombiano Gustavo Petro condenaron lo que llamó una “agresión a la soberanía” latinoamericana y movilizó tropas a la frontera con Venezuela.
La líder opositora María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2025, pidió que Edmundo González Urrutia asuma la presidencia. Sin embargo, Trump descartó su liderazgo, afirmando que no cuenta con suficiente apoyo en el país.
China y las Naciones Unidas expresaron su “profunda alarma” por el operativo, con Beijing exigiendo la liberación inmediata de Maduro y el secretario general António Guterres advirtiendo sobre un “peligroso precedente” en las relaciones internacionales.
Balance oficial pendiente
Ni Estados Unidos ni Venezuela han divulgado un balance completo de víctimas del ataque. La vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez exigió una “prueba de vida” del mandatario capturado, mientras el país sudamericano convocó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
El futuro político de Venezuela permanece incierto mientras Estados Unidos define los próximos pasos de lo que Trump calificó como una presencia que “no será breve” en el país con las mayores reservas de petróleo del mundo.
