Desilusión y tristeza
Durante una entrevista radial en Radio Rivadavia, Drescher expresó su “desilusión y tristeza” ante las palabras del funcionario. Resaltó su enojo frente a “un cargo tan importante como el de un ministro de Economía, que se refiere con tanto sarcasmo, diciendo que él no compra ropa en la Argentina, que la compra en el mundo”.
Caputo había señalado en Radio Mitre que el sector textil fue “protegido durante muchísimos años, con el cuento de que hay 150.000 familias que trabajan en esto”, pero que 47 millones de argentinos “han tenido que pagar textiles y calzado dos, tres, cuatro o hasta diez veces lo que valen en el mundo”. El ministro agregó: “Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo”.
El problema es más amplio que el textil
Drescher remarcó que la problemática de los precios elevados no se limita al sector textil: “En realidad no compra ropa y tampoco compra autos, porque en la Argentina valen el doble, y no compra Big Mac, porque es el segundo más caro del mundo. No compra aceite de oliva, que es más caro que en España. No compra neumáticos que valen tres veces más. No va al supermercado porque la comida argentina ya es más cara que en el mercado común europeo”.
Y agregó: “Se han convertido en parte de la casta, porque no resuelven los temas, los eluden y buscan siempre el camino corto para no resolver las cuestiones de fondo”.
La presión fiscal como problema central
Consultado sobre las razones detrás de los altos precios, Drescher, dueño de la etiqueta Jazmín Chebar, atribuyó gran parte del problema a la presión fiscal y los costos financieros. Criticó la comparación con países asiáticos: “Quiere comparar a Bangladesh con la Argentina y olvidarse de todos los impuestos que en dos años no han logrado desarmar, ni un solo impuesto han logrado desarmar”.
Desglosó los factores que inciden en el precio final: “Arranca con 21% de IVA, 1,2% de impuesto al cheque, 1,8% de arancel de tarjeta, 14,85% de costo de las seis cuotas, más el 15% del costo de alquiler, da 55%. Lo que le queda a la empresa es 45% y no pagó la diseñadora, no pagó el camión, no pagó la publicidad, no pagó el diseño, nada”.
Pérdida masiva de empleos
Según datos de la Cámara Argentina de la Indumentaria, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 se perdieron 16.000 puestos de trabajo en el sector. Además, las importaciones de ropa crecieron un 61%, equivalentes a más de 392.000 toneladas. “Se han perdido 200.000 puestos de trabajo formales, y en informales son centenares de miles, que todavía no se ve en la estadística”, detalló Drescher.
Contra el proteccionismo y el liberalismo ingenuo
Finalmente, Drescher rechazó tanto el proteccionismo del pasado como el actual enfoque desregulado: “Los empresarios argentinos no queremos volver al pasado. Ese proteccionismo no sirvió. Pero este liberalismo ingenuo, este liberalismo pasado de moda, diría que es suicida”.
Se preguntó: “¿Cómo nosotros vamos a bancar el empleo de las empresas chinas subsidiadas por el Estado, que se financian sin costo alguno? Llegan a la Argentina a una plataforma online como Temu y Shein, que están perseguidas en todas partes del mundo. Llegan acá y lo único que pagan es el IVA. Y yo, que hago un producto similar, pago Ingresos Brutos, pago impuesto al cheque cada vez que le pago a cada una de las personas”.
Según el último informe económico de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), en noviembre la utilización de la capacidad instalada del sector se ubicó en 29,2%, el peor desempeño dentro de los sectores industriales.
