Una agenda legislativa apretada
El plan del oficialismo es ambicioso y tiene fechas precisas. Para el jueves 26 de febrero impulsa una sesión en el Senado para tratar el proyecto de ley Penal Juvenil, que ya cuenta con media sanción de Diputados y dictamen aprobado. En esa misma sesión se debatirán también la readecuación de la Ley de Glaciares y el pliego de Fernando Iglesias como representante argentino ante Bélgica y la Unión Europea.
Al día siguiente, el viernes 27, el oficialismo espera llevar al recinto la reforma laboral. El proyecto ya había obtenido media sanción en ambas cámaras, pero al ser modificado en Diputados —donde se eliminó el polémico artículo 44, que reducía hasta la mitad el salario durante licencias por enfermedad— el texto regresa al Senado para que la cámara alta ratifique los cambios.
La palabra del oficialismo
“Seguramente vamos a tener la decisión de aceptar los cambios que hizo Diputados para que la semana que viene la Argentina amanezca con un nuevo paradigma laboral”, afirmó Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado.
El trasfondo político
La motivación del calendario no es solo legislativa. El oficialismo quiere cerrar ambas aprobaciones antes del 1° de marzo, cuando Milei hablará por tercera vez ante la Asamblea Legislativa para inaugurar el 144° período de sesiones ordinarias. Tener ambas leyes sancionadas le daría al presidente dos logros concretos para anunciar desde el estrado.
