“No es posible lo que plantea Caputo”
Martín Kalos, economista de Épica Consultores, fue directo al evaluar la proyección oficial. Según su análisis, el Gobierno agotó las dos anclas que utilizó para contener los precios durante 2024 y la primera mitad de 2025: el tipo de cambio y los salarios. Ambas variables tocaron piso y comenzaron a recuperarse, lo que limita su uso como herramienta antiinflacionaria.
A eso se suma que el Gobierno tiene pendiente actualizaciones de tarifas de servicios públicos, otro factor que presionará los precios hacia arriba. Para Kalos, la inflación probablemente retome su tendencia a la baja desde el 3% actual, pero de forma gradual y sin la velocidad que proyecta el oficialismo. También señaló que para sostener ese proceso el Gobierno deberá apuntalar las reservas y evitar desalinear los precios relativos de la economía.
La visión de Libertad y Progreso
Iván Cachanosky, economista de la fundación Libertad y Progreso, coincidió en que la meta oficial es difícil de alcanzar en el plazo previsto. Su proyección ubica la inflación anual de diciembre en torno al 20%, lo que implica que en agosto y septiembre los registros mensuales seguirían comenzando con “1”. Una inflación mensual que empiece con cero podría verse recién a principios de 2027, y solo de manera excepcional en algún mes de este año.
El oficialismo, entre el optimismo y la crítica
Kalos también cuestionó el discurso del Gobierno sobre la inflación, al que calificó de “exitista” y “poco realista”. Recordó que desde la administración libertaria se repitió en varias ocasiones que la inflación “ya no era un problema” y que había sido “aniquilada”, afirmaciones que, según el economista, no se corresponden con la coyuntura actual.
El desafío para la segunda mitad del año será, entonces, sostener la desinflación sin recurrir a las mismas herramientas del pasado y sin trasladar el costo del ajuste a tarifas o al tipo de cambio de manera abrupta.
