La economía argentina exhibió en 2025 señales contradictorias según los sectores analizados. Mientras la actividad económica general mostró recuperación tras la recesión de 2024, los datos revelaron una marcada heterogeneidad: algunos rubros crecieron con vigor mientras otros profundizaron su declive.
Sectores ganadores y perdedores
El Estimador Mensual de la Actividad Económica de enero de 2025 mostró un crecimiento del 6,5% interanual, destacándose la intermediación financiera con un salto del 25,7%, seguida por comercio (+11,3%) y el agro, que superó un bienio climático adverso. La actividad financiera fue uno de los motores principales del cambio de tendencia.
Sin embargo, la industria y la construcción no lograron revertir su situación. El sector manufacturero cayó 9,5% en 2024 y aunque mostró leves recuperaciones puntuales en 2025, el sector continuó con dificultades. La construcción retrocedió 14,2% comparado con 2023 y solo en enero de 2025 registró su primera variación interanual positiva (+1,9%) tras 13 meses consecutivos de caída.
Impacto en el empleo
La heterogeneidad del crecimiento tuvo consecuencias directas sobre el mercado laboral. Los tres sectores que retrocedieron —construcción, industria y comercio— representan el 44,7% del total de empleos privados registrados en 2025, mientras que los sectores que más crecieron solo explican el 13,4%. La construcción perdió 120.000 puestos de trabajo entre junio de 2023 y junio de 2024, y la industria reportó 30.000 empleos menos.
Proyecciones para 2026
Consultoras económicas proyectaron que tras crecer 4,5% en 2025, la economía argentina crecería 3% en 2026 y nuevamente 3% en 2027, rompiendo una larga racha, ya que desde 2006 no crece durante tres años consecutivos. Los analistas destacaron que Vaca Muerta y la minería aparecen como pilares del crecimiento futuro, en un contexto donde “Sudamérica y la Argentina tienen lo que el mundo necesita”, según JP Morgan.
