Un freno inesperado
El Consejo de la Magistratura le puso una pausa al proyecto de reforma del sistema de selección de jueces presentado por la Corte Suprema. En una reunión conjunta de las comisiones de Selección y Reglamentación celebrada este jueves, quedó claro que la iniciativa no tendrá un tratamiento rápido ni una aprobación sin modificaciones, como esperaban sus impulsores.
Rosenkrantz y Lorenzetti habían pedido que el Consejo evaluara el proyecto “pronto” y lo aprobara “sin modificar sus aspectos centrales”. Pero la dinámica de la reunión fue en sentido contrario: los consejeros debatieron durante tres horas y resolvieron no votar nada por ahora.
La aparición de Rosatti
La sorpresa de la jornada fue la presencia de Horacio Rosatti, quien no estaba previsto que participara del encuentro. El presidente de la Corte y del Consejo asistió unos minutos para agradecer el tratamiento del tema y aclarar que la propuesta será “enriquecida” con aportes de los consejeros, de las ONG que solicitaron intervenir y con el trabajo propio de un órgano colegiado orientado al consenso.
Rosatti no había firmado el proyecto elaborado por sus colegas —aunque participó de su presentación pública— porque integra también el Consejo.
Las posiciones en juego
Dentro del Consejo, las posturas fueron heterogéneas. El juez Alberto Lugones, presidente de la comisión de Reglamentación, marcó el tono desde el inicio: “Yo no voy a firmar nada a libro cerrado”. El viceministro de Justicia Santiago Viola, representante del Poder Ejecutivo y hombre cercano a Karina Milei, sumó otro cuestionamiento: “Veo una ansiedad desmedida con el tratamiento urgente”.
La consejera Jimena de la Torre (Pro) y César Grau (kirchnerismo) propusieron votar la iniciativa tal como llegó de la Corte. De la Torre incluso instó a aprobarla en esa misma sesión, pero Lugones fue terminante: ese jueves no se votaría nada.
El juez Diego Barroetaveña defendió el sistema vigente y sostuvo que todos los jueces elegidos bajo ese esquema “son idóneos y legítimos”. Su colega Lugones fue más lejos y cuestionó la premisa de que el sistema de selección esté viciado: “No pueden equivocarse todos”, dijo, en referencia a las administraciones anteriores del Consejo que seleccionaron las ternas que luego el Ejecutivo elevó al Senado.
Qué sigue
Probablemente la semana próxima, el Consejo escuchará a organizaciones de la sociedad civil vinculadas al ámbito jurídico. Recién después avanzará en el debate sobre el fondo de la propuesta, que busca limitar la incidencia de la entrevista personal en la evaluación de candidatos —uno de los mecanismos más cuestionados por Rosenkrantz y Lorenzetti como fuente de discrecionalidad.
