Una regla de la mesa, sin excepciones
En una entrevista con el medio británico The Mirror, Bill Gates contó que en su hogar los teléfonos móviles están estrictamente prohibidos durante las comidas. La medida, que aplicó junto a su esposa e incluyó a sus hijos, apunta a preservar la conversación familiar y evitar la distracción constante que genera el uso del celular.
Gates aclaró que el problema no es la tecnología en sí misma, sino la dependencia que genera y el efecto que tiene sobre la calidad de las interacciones cotidianas.
Un hábito con raíces en su propia infancia
El empresario recordó que cuando era chico, sus padres también evitaban distracciones durante las comidas, como la televisión o la música. Para Gates, esos momentos sin pantallas son fundamentales para desarrollar el diálogo, la escucha activa y la reflexión. Aplicó el mismo principio con sus hijos, a quienes no les dio su primer teléfono móvil hasta los 14 años, pese a las protestas que esto generó.
Un mensaje para padres y educadores
La postura de Gates coincide con lo que recomiendan especialistas en salud mental y educación: retrasar la exposición de los menores a la tecnología y fijar normas claras sobre su uso. Para el empresario, establecer un entorno sin pantallas en la mesa no es rechazar la tecnología, sino usarla con criterio y proteger el tiempo de encuentro familiar. La idea central de su advertencia es que la tecnología debe estar al servicio de las personas, y no al revés.
