El peso de los intereses en el mediano plazo
La carga de intereses se distribuirá de manera desigual a lo largo del período. El mayor peso recaerá en los años 2026, 2027 y 2028, cuando se concentrarán los desembolsos más significativos. Al 31 de diciembre de 2025, el stock total de deuda con el FMI alcanzaba los USD 57.100 millones.
Esta cifra contrasta con el período 2018-2025, cuando Argentina pagó USD 14.773 millones en intereses en un plazo más extenso de siete años. La diferencia evidencia el incremento en la velocidad de acumulación de compromisos financieros con el organismo multilateral.
Vencimientos inmediatos y refinanciamiento
Para 2026, el país debe afrontar vencimientos de capital e intereses por USD 4.400 millones. Estos fondos podrían cubrirse con los desembolsos pendientes del acuerdo de USD 20.000 millones firmado en abril de 2025. El próximo pago relevante está programado para el 1 de febrero: una cuota cercana a los USD 830 millones.
El Gobierno cerró esta semana un préstamo Repo de USD 3.000 millones con seis bancos internacionales para cubrir parte de los USD 4.215 millones que debe pagar a bonistas privados. Sin embargo, el desafío financiero de 2026 supera ampliamente esa cifra: los compromisos totales rondan los USD 18.000 millones, mientras las reservas netas se encuentran prácticamente en cero.
La herencia de la deuda y las perspectivas futuras
El crédito extraordinario con el FMI se originó en 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri, continuó bajo Alberto Fernández y se incrementó durante la gestión de Milei. Si la tendencia de pagos se mantiene, la carga de intereses disminuirá gradualmente.
No obstante, si el Fondo aprueba nuevos desembolsos —quedan pendientes poco más de USD 5.000 millones del acuerdo de USD 20.000 millones—, el volumen total de deuda aumentará y tanto los intereses como los plazos de pago se extenderán. Esta situación plantea un dilema entre el alivio financiero inmediato y el incremento de compromisos futuros.
