El derrumbe de una empresa barrial
Pan Danés solicitó el concurso preventivo en noviembre de 2025, luego de que la empresa no pudiera afrontar el pago de un cheque por 3,8 millones de pesos. Ese fue el primer hito formal de una cesación de pagos que se fue agravando. En diciembre, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 15 habilitó la apertura del proceso judicial.
La magnitud del problema queda reflejada en los 57 cheques rechazados que acumula la empresa, por un monto total de casi 59 millones de pesos, según el Banco Central.
Una caída de más del 50% en las ventas
La empresa atribuyó la crisis a la recesión, la inflación y el incremento de costos, que juntos provocaron una caída en el consumo que superó el 50% de su volumen histórico. Su modelo de negocio dependía de una alta rotación diaria de productos frescos desde una planta de 1.700 metros cuadrados con capacidad para abastecer hasta 50 sucursales. La reducción de la demanda hizo que ese esquema dejara de ser sostenible.
Ante el deterioro, la empresa intentó medidas correctivas como la renegociación de alquileres, el cambio de proveedores y la optimización de costos, pero no alcanzó para revertir la tendencia.
Cierres y futuro incierto
Entre los locales cerrados figuran los de Echeverría 1677 y Ciudad de la Paz 2024, en Belgrano, y Cuenca 3459, en Villa del Parque. Fuentes con conocimiento del caso indicaron que la empresa no adeuda salarios a sus trabajadores y que buscará preservar los puestos de trabajo a través del proceso concursal.
La verificación de créditos ya está en marcha. Los acreedores tenían plazo hasta el 8 de abril para presentar sus reclamos. Una audiencia informativa fue fijada para 2027, instancia en la que se definirá si la empresa logra reestructurarse y alcanzar un acuerdo con sus acreedores.
Un sector en retroceso
El caso de Pan Danés no es aislado. Según el secretario general de la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), Martín Pinto, el consumo de pan cayó un 45% en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo período del año anterior, y acumula una retracción de alrededor del 55% en los últimos dos años. En productos de pastelería y sándwiches de miga, la caída llega al 85%.
En ese lapso, cerraron unas 2.000 panaderías en todo el país, con la pérdida de aproximadamente 16.000 empleos directos. Solo en la provincia de Buenos Aires, bajaron las persianas alrededor de 630 negocios del rubro.
