La Corte Suprema de Justicia impulsó una reforma al sistema de selección de jueces con el objetivo de reducir la discrecionalidad política en los concursos para cargos en el fuero federal y nacional. La propuesta fue enviada al Plenario del Consejo de la Magistratura y comunicada a las cámaras de todo el país y a los tribunales superiores provinciales. Su aprobación requiere mayorías agravadas.
Un modelo más reglado y automatizado
El nuevo esquema reemplaza el peso subjetivo que tenían las entrevistas personales —hasta ahora una instancia con alta incidencia política— y las limita a un máximo del 10% de la puntuación total. En su lugar, se establece un doble examen con anonimato reforzado: una primera etapa de conocimientos jurídicos con corrección automatizada y una segunda de resolución de casos prácticos, con criterios de evaluación fijados de antemano.
Los antecedentes también serán evaluados mediante un sistema tabulado que pondera formación académica, promedio universitario, experiencia profesional y trayectoria judicial a través de métricas verificables. Además, se digitalizará el proceso con legajos únicos y auditables para cada postulante.
Concursos anticipados para blindar el proceso
Otra innovación central es la implementación de concursos anticipados: a partir de ahora, los llamados a concurso se realizarán antes de que se produzcan las vacantes. La medida apunta a evitar que el contexto político del momento condicione la elección de candidatos.
Quienes elaboran las preguntas ya no serán los mismos que corrijan los exámenes, lo que busca eliminar filtraciones y sesgos en la calificación. Con este esquema, el poder real dentro del proceso pasa a concentrarse en el diseño del banco de preguntas y en la definición de los criterios de evaluación.
Una reforma con fisuras internas
La ausencia de Rosatti en la firma de la propuesta no es un dato menor: el presidente de la Corte también preside el Consejo de la Magistratura, organismo al que va dirigida la iniciativa. El cambio llega además en un momento en que La Libertad Avanza busca ampliar su influencia en ese cuerpo. Los consejeros aclararon que no están obligados a seguir lo dispuesto por la Corte y que la propuesta será analizada junto con otras catorce iniciativas en danza.
