Una decisión repentina
Según fuentes con conocimiento del asunto, el equipo de Disney se enteró de la cancelación apenas 30 minutos después de haber tenido una reunión de trabajo con OpenAI sobre Sora. El anuncio fue hecho públicamente al día siguiente. Incluso integrantes del propio equipo de Sora dentro de OpenAI se sorprendieron al ser notificados, un día después de que la compañía hubiera publicado una entrada de blog sobre los estándares de seguridad de la herramienta.
El acuerdo con Disney, de tres años de duración, contemplaba una inversión de mil millones de dólares y el uso de más de 200 personajes icónicos de la compañía para la creación de videos cortos generados por IA. Sin embargo, la transacción nunca se había cerrado formalmente ni se había transferido dinero, según confirmaron fuentes cercanas a la operación.
Recursos escasos y reorientación estratégica
Detrás de la decisión está el alto costo computacional que demandaba Sora, que dejaba a otros equipos con menos capacidad. Los ejecutivos de OpenAI llevan tiempo debatiendo el destino de la herramienta y están reorientando el negocio hacia áreas consideradas más rentables, como las herramientas de programación, la robótica y el desarrollo de inteligencia artificial general. La empresa además está integrando sus capacidades en una única superaplicación y se prepara para una eventual salida a bolsa prevista para finales de este año.
Un mercado más competitivo
La cancelación llega en un momento de creciente presión competitiva para OpenAI, con rivales que avanzan con fuerza en el segmento empresarial y de desarrollo de software. Un portavoz de Disney indicó que la compañía respeta la decisión de OpenAI de reorientar sus prioridades, y aclaró que ambas partes están evaluando si existe otra forma de asociarse.
