Una negociación complicada
El proceso se había iniciado formalmente en abril de 2025, cuando Arcor y Danone ejercieron su opción de compra. Desde el comienzo, el principal obstáculo fue el precio: los vendedores aspiraban a una valuación cercana a los 250 millones de dólares por su participación, mientras que la oferta compradora no superaba los 40 millones. La brecha amenazó con llevar el conflicto a tribunales en Argentina y España, ya que el contrato entre las partes está bajo jurisdicción española. Finalmente, ninguna de las partes quiso judicializar el proceso y se llegó a un acuerdo, aunque el precio final no fue informado.
Una “Serenísima unida”
Detrás de la operación hay un objetivo estratégico claro: integrar bajo una sola compañía todos los negocios vinculados a la marca. Hoy, Mastellone Hnos. concentra la producción de leche, quesos y manteca, mientras que Danone Argentina maneja yogures, postres y productos refrigerados, muchos de ellos también bajo la misma marca en un esquema compartido. La integración total permitiría avanzar hacia una estructura más eficiente y con mayor control sobre la cadena de valor.
Un sector bajo presión
La operación se da en un contexto de caída del consumo, presión de costos y mayor competencia de segundas marcas en el mercado lácteo, factores que impulsan procesos de concentración. Para la familia Mastellone, fundadora de la empresa en 1929, el acuerdo marca el cierre de un ciclo histórico en el negocio lácteo argentino.
