La caída de los rendimientos
Tras alcanzar niveles superiores al 100% anual antes de las elecciones legislativas de octubre de 2025, las tasas iniciaron un descenso pronunciado. De cerca del 50% a fines del año pasado, la semana pasada se ubicaron en torno al 20% nominal anual, lo que sugiere una transformación en las reglas de juego del mercado más que una mera estabilización financiera.
Las letras de capitalización (Lecap) muestran rendimientos mensuales de entre 2,2% y 2,4%, quedando por debajo de una inflación que promedia el 3%, lo que consolida un esquema de tasas reales negativas.
Menos absorción de pesos, más liquidez
El cambio de política se origina en una nueva mecánica del Banco Central: si bien la entidad emitió pesos para adquirir más de 3.600 millones de dólares en lo que va del año, la estrategia de retirar ese excedente de circulación se ha moderado, lo que incrementa la disponibilidad de dinero en el sistema y presiona los intereses hacia abajo.
Ante la menor demanda de crédito y la cautela de los bancos por el riesgo de impago, las entidades financieras derivan su liquidez hacia instrumentos del Tesoro.
La morosidad, el talón de Aquiles
Datos de Moody’s indican que la morosidad general escaló al 5,5% al cierre de 2025, con picos del 9,3% en el segmento de las familias y un 2,5% en el sector corporativo. La caída del salario real y las tasas elevadas de meses previos contribuyeron a ese deterioro.
El titular del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo que el sistema todavía se rige principalmente por el control de cantidades de dinero más que por la fijación de tasas, debido a la falta de profundidad del mercado financiero local.
