Un diseño que rompe con lo convencional
Como avión de combate, el SM-39 Razor se destaca por su configuración de ala integrada tipo “cuerpo-ala” con curvatura variable y un planteamiento de triple fuselaje. Su silueta, comparada por muchos con un murciélago, lo aleja completamente de los cazas navales tradicionales. Se trata de un avión furtivo bimotor equipado con turbofanes de ciclo adaptativo, pensado para despegues cortos, aterrizajes forzados en portaaviones y alta resistencia estructural.
Según Stavatti Aerospace, el avión sería capaz de alcanzar una velocidad máxima cercana a Mach 4, muy por encima de lo que hoy puede lograr cualquier caza naval. Además, podría mantener supercrucero —velocidad supersónica sin postcombustión— durante largos periodos a Mach 2,5, lo que le ofrecería una ventaja significativa en combate y penetración de defensas enemigas.
Capacidades múltiples para el combate moderno
El concepto propone gran autonomía, amplia capacidad de carga interna y roles que abarcan superioridad aérea, ataque, vigilancia y guerra electrónica. La Armada busca un avión multifunción capaz de realizar combate aire-aire, ataques de largo alcance contra objetivos de superficie y misiones de guerra electrónica. También se prevé que actúe como centro de comando aéreo, coordinando enjambres de aeronaves no tripuladas de combate colaborativo.
Este perfil responde a las necesidades específicas de la Marina, que requiere una aeronave optimizada para operaciones desde portaaviones y capaz de funcionar en escenarios de alta amenaza, a diferencia de los requerimientos de la Fuerza Aérea.
Escepticismo técnico y dudas sobre su viabilidad
Las cifras prometen, pero los especialistas advierten sobre desafíos extremos. Volar a velocidades cercanas a Mach 4 implica problemas de gestión térmica, materiales capaces de resistir fricción aerodinámica intensa y motores turbofán funcionando más allá de los límites conocidos. A esas velocidades, la superficie del avión podría superar los 400°C, incrementando drásticamente su firma térmica y comprometiendo el sigilo frente a sensores infrarrojos.
Además, Stavatti Aerospace es conocida por presentar proyectos atrevidos, pero no posee prototipos en funcionamiento. Fundada en 1994, la empresa nunca construyó un avión a escala real y compite con recursos limitados frente a gigantes como Boeing y Northrop Grumman. Hasta ahora, la Marina tampoco informó que el SM-39 Razor sea una propuesta formal dentro del programa F/A-XX.
Por ahora, el SM-39 Razor sigue siendo un avión que existe sólo en renders y especificaciones teóricas. Si logra pasar del papel al aire, podría marcar un antes y un después en la aviación naval.
